EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Emilio Alonso Sarmiento

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

Incertidumbre. Un enigma. Y IX

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Aparecieron sugerencias en este sentido. El átomo podía tener componentes internos – subátomos, propuso un físico – y esos componentes podían golpear incesantemente por todas partes, del mismo modo que los átomos en un volumen de gas, rebosaban por todas partes. Podría suceder que, ocasionalmente, a través de su movimiento aleatorio, un puñado de esos subátomos se agruparan con la suficiente proximidad, para desencadenar, de algún modo, una inestabilidad en el átomo entero.

El átomo. El "Argé". XI

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Empédocles de Agrigento (y II)

Empédocles sostenía que todas las substancias existentes, provenían de una combinación de sus cuatro elementos primordiales. Incluso se aventura a especificar, cuales eran las proporciones, en determinadas sustancias corrientes; así, por ejemplo, declara que los huesos están hechos, de dos partes de agua y de tierra, por cuatro partes de fuego ¿Cómo no ver en esta elegante idea, una presciencia de la ley de las proporciones constantes que se convertirá, 23 siglos más tarde, en uno de los fundamentos de la química moderna?

Bertrand Russell. Modernos. I

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Hace muchos años yo también fui “moderno” (algunos decían “progre”, pero a mí el palabro no me gustaba). Cuando llegué a la Universidad en 1963, nos vestíamos con americanas ya ajadas, enormes bufandas y, algunos, intentábamos aprender a fumar en pipa, que daba un toque más “intelectual”. Había que leer a los autores de vanguardia, de los que no entendías nada. Como a Gilles Deleuze, que intentaba desarrollar una metafísica, de acuerdo con la física y las matemáticas de su tiempo (los años sesenta), en la que los conceptos de multiplicidad, suceso y virtualidad, reemplazan respectivamente, a los de sustancia, esencia y posibilidad. Hoy creo que aquella nuestra época, en España, fue la más provinciana que se ha conocido.

Mecánica cuántica. Einstein y Bohr. VIII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Como ya avanzamos en el escrito anterior, Einstein leyó los artículos que Niels Bohr había publicado. Y, casi medio siglo después, recordaba que “las capas de electrones del átomo de Bohr y, su significado para la química, me parecieron – y siguen precediéndome – un milagro”. Se trataba, en opinión de Einstein, de “la forma de musicalidad más elevada de la esfera del pensamiento”. Lo que Bohr había hecho era, en realidad, tanto arte como ciencia. Utilizando la evidencia recopilada, de una amplia diversidad de fuentes, como el espectro de la luz y la química atómica, Bohr había ido esbozando los diferentes átomos, capa tras capa electrónica, los distintos estratos que configuran su modelo del átomo, hasta reconstruir los diferentes elementos de la tabla periódica.

Talleyrand. Ensayo general. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

A lo largo de los 5 años en que Talleyrand fue agente general, durante la segunda mitad de los cuales, no se olvide, mantuvo su idilio con Adélaïde de Flahaut, que le hizo padre de un niño, tuvo que enfrentarse con el creciente malestar de un número importante de sus propios representados. Aunque la Iglesia les proporcionaba alojamiento gratuito, la mayoría de los clérigos recibía una miseria, mientras que el 90% de sus rentas iba a los obispos y a otras altas dignidades eclesiásticas. Aquel lujo que “la calle” achacaba, indignada, a toda la Iglesia, beneficiaba en realidad a muy pocos. Lo primero que hizo el nuevo agente, fue preparar un edicto real, que elevaba la renta mínima de los curas “de parroquia”” de 500 a 700 libras anuales, aunque no todos los parlamentos se mostraron de acuerdo, a la hora de registrar el edicto en 1786.

Incertidumbre. Un enigma. VIII

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Como ya adelantamos, Rutherford y Soddy llamaron “vida media”, al tiempo de desintegración de cada elemento radiactivo. --Se trata de una desintegración exponencial, una regla matemática bastante simple. Pero cundo pensamos en la muestra, como si fuera un grupo de átomos, emerge su inquietante significado. En cualquiera de los periodos de once minutos, la mitad de los átomos se desintegran, mientras que la otra mitad no hace nada. ¿Y quien decide qué átomos se desintegran y cuáles no?

Malta y Dobbie

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La presión del Premier Churchill, para que el general Auchinlek pasara la ofensiva en la Cirenaica, la provocaba el temor a que Malta no tardase en unirse, tras Dunkerque, Grecia, Creta y Singapur, a la fúnebre lista de catástrofes británicas. En abril de1942, Malta llevaba resistiendo 22 meses de bloqueo. Después de un pánico inicial, la población se adaptó al bombardeo italiano, con el estoicismo de una raza isleña, nacida para resistir. Durante los primeros meses del conflicto, los bombardeos italianos habían sido esporádicos y, causaron tan pocos daños, que se convirtieron en el entretenimiento nocturno de las familias, que se congregaban en los tejados de La Valeta, para observar los casi inofensivos fuegos de artificio. Las últimas películas llegaban a los isleños por vía aérea y, las brechas en las alambradas y la ausencia de minas, permitían hacer excursiones a la playa; en los cafés seguía habiendo dulces y refresco.

Capitán Richard F. Burton. Harar, Ciudad Prohibida. VI

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Desde Bombay, Richard F. Burton bombardeó a las altes instancias londinenses – La Compañía de las Indias Orientales y la Royal Geographical Society – solicitándoles permiso y financiación para el gran viaje que deseaba emprender al corazón de África, en busca de las fuentes del Nilo. Sin embargo, los directores tenían en mente objetivos mucho más específicos. Prefirieron que realizara tan sólo una penetración por Somalia, junto con una exploración a fondo de los puertos costeros. Y existía razones de peso que avalaban esa decisión. En 1839, tras una disputa con un jeque de la zona, la Compañía de las Indias Orientales había tomado el pequeño puerto de Adén, una bahía antigua y hasta entonces carente de importancia, situada en la punta sur de la vasta península arábiga, para hacer de Adén una de las escalas obligadas, en la ruta entre Suez y la India.

El Átomo. El "Argé". X.

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Empédocles de Agrigento (I)

Con Empédocles, la teoría de las sustancias primordiales llega, a mediados del siglo V aC, al apogeo de su expresión y, adquiere la forma – una forma que sufrirá pocas variantes y poca oposición – que conservará durante 20 siglos, hasta el advenimiento de las teorías químicas modernas. Entre las proposiciones antiguas, representadas por otra parte, por alguno de sus aspectos, el primer indicio de un tratamiento ya propiamente químico, de la estructura de la materia existente; por otros, nos hace entrar ya en la antesala de la teoría atómica.

Bertrand Russell. ¿Puede ser el hombre racional?

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Desde que comencé a leer cosas serías, cuando ingresé en la Complutense ¡allá por los sesenta del pasado siglo! empecé a considerarme racionalista. Pero en los últimos años, me temo, la racionalidad está recibiendo duros golpes. Con lo cual se hace cada día más difícil saber, que se entiende por racionalidad, o sí, aun sabiéndolo, sigue siendo algo accesible al hombre.

Mecánica cuántica. Einstein y Bohr. VII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

“Rara vez me he sentido tan a gusto en la mera presencia de alguien como con usted – escribió Einstein a Bohr, después de que este regresara a Copenhague -. El danés había dejado en Einstein una impresión profunda y duradera. “Bohr pasó por aquí y me ha dejado tan impresionado como a usted – dijo Einstein a Paul Ehrenfest -. Es como un niño hipersensible hablando de su mundo, en un estado de hipnosis”. Bohr también trató de transmitir, en su más que imperfecto alemán, lo que, para él, había significado encontrarse con Einstein: “Conocerle y tener la oportunidad de hablar con usted ha sido, para mí, una de las experiencias más importantes de mi vida”.

Talleyrand. Ensayo general. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Ya un siglo antes de la Revolución la Iglesia francesa, a pesar de su inmensa riqueza (o, quizá, a causa de esta) estaba a la defensiva. La opinión pública se hallaba, cada día más en contra de su poder y de sus privilegios. Los Philosophes, empezando por el deísta Voltaire, la habían ridiculizado sin piedad y, el pilar central que sostenía el orden antiguo, la vieja iglesia del gran Bossuet, que seguía proclamando el derecho divino de los reyes, a dirigir a su gusto la vida de sus súbditos, empezaba a agrietarse. Bossuet, que distaba mucho de ser un necio, ya vislumbraba un final, quizá inevitable, que daría al traste con todo lo que él y los suyos habían venido defendiendo, desde los tiempos de Teodosio hasta Trento. Como el mismo escribió:

Incertidumbre. Un enigma. VII

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

¿Los átomos contenían electrones? La investigación no fue fácil. Los Curie ya habían identificado varios elementos radiactivos. Rutherford y los demás encontraron muchos más. Apareció un batiburrillo de nombres: radio A, radio B y hasta la E; torio A, torio B, torio X y también un gas radiactivo denominado “emanación de torio”; después actinio A, B, y emanación de actinio… Todos eran, de alguna manera, diferentes, pero todos estaban en cierta forma relacionados.

Niels Bohr y Cristian X

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como explicamos en el anterior artículo, cuando Niels Bohr fue recibido por el rey danés Cristian X, cometió un error de protocolo. El rey, benevolente, decidió pasar por alto, este grave atentado contra el decoro y, dio a Bohr otra oportunidad. Comenzó de nuevo por el principio, diciendo lo complacido que estaba, de conocer a tan gran futbolista. Bohr ahora, optó por una táctica diferente. Estaba acostumbrado a explicar cosas a los grandes: siempre conseguía que Ernest Rutherford, le entendiera al final. Sí, era futbolista, lo reconocía, pero era su hermano el futbolista “famoso”. Indignado, el rey declaró: “Acudiesen er forbi!” (la audiencia ha terminado) y, a Bohr se le indicó que podía marcharse, de la manera habitual, alejándose hacia la puerta, sin volver la espalda al rey.

El átomo. El "Argé". X

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Con Empédocles, la teoría de las sustancias primordiales llega, a mediados del siglo V aC, al apogeo de su expresión y, adquiere la forma – una forma que sufrirá pocas variantes y poca oposición – que conservará durante 20 siglos, hasta el advenimiento de las teorías químicas modernas. Entre las proposiciones antiguas, representa por otra parte, por alguno de sus aspectos, el primer indicio de un tratamiento ya propiamente químico, de la estructura de la materia existente; por otros, nos hace entrar ya en la antesala de la teoría atómica.

Bertrand Russell. ¿Es supersticiosa la ciencia? III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

¿Podrá sobrevivir la ciencia, cuando la separemos de las supersticiones que alimentaron su infancia? se preguntaba Bertrand Russell. La indiferencia de la ciencia ante la filosofía se debe, naturalmente, a su gran éxito. Ha aumentado el sentido del poder humano siendo, por tanto, agradable, a pesar de algunos conflictos ocasionales, con la ortodoxia teológica. Pero en los últimos años ha sido llevada por sus propios problemas, a interesarse en la filosofía. Esto es especialmente verdad, para la teoría relativista, en su paso de espacio y tiempo, al orden de acontecimientos espacio-tiempo. Pero también es verdad para la teoría del “quanta”, con su aparente necesidad de movimiento discontinuo. La ciencia y la filosofía no pueden prolongar más, su paz armada, sino que tienen que declararse amigas o enemigas. Pero no pueden ser amigas, a menos que la ciencia acepte, el examen de sus premisas por la filosofía.

Física cuántica

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Como bien sabemos, al menos los que nacimos en él, el pasado siglo lo definió la física. De las mentes de los físicos más destacados del mundo fluyó un río de ideas, que llevaría a la humanidad a las más elevadas cimas de la maravilla y, a los más profundos abismos de la desesperación. Fue un siglo que empezó con las certezas del conocimiento absoluto y que terminó, con el conocimiento de la absoluta incertidumbre. Fue un siglo en el que los físicos elaboraron unas teorías, que niegan la posibilidad de que algún día podamos llegar a comprender de verdad, la naturaleza de la realidad física.

Niels Bohr y Ernest Rutherford. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como decíamos, Ernest Rutherford se aseguró de que Bohr contara con los servicios del mejor hombre disponible. Y éste resultó ser un alemán. Llamado Otto Baumbach.

Incertidumbre. Un enigma. VI

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Ernest Rutherford y su mentor (J.J. Thomson) eran diametralmente opuestos en carácter además de en origen geográfico. J. J. era decididamente de la vieja guardia, de modales secos y bastante reservado, mientras que Rutherford, un bullicioso muchacho de las colonias y aficionado a los deportes, se sumergió en la vida de Cambridge en feliz ignorancia de sus insignificantes gradaciones de clase y estatus social. Rutherford confiaba en sí mismo y, generalmente era inconsciente, aunque bastante perspicaz para complacer su propia presuntuosidad. No cabía duda alguna de sus talentos. “Nunca he tenido un estudiante con más entusiasmo o capacidad para la investigación original que Mr. Rutherford”, escribió Thomson en una recomendación para su sobresaliente protegido.

Talleyrand. Ensayo general. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Si Talleyrand no parece tomarse muy es serio su ordenación sacerdotal, a la que alude solo de pasada en sus memorias, sí se entregó con todas sus fuerzas y talento, a su cargo de agente del clero francés con ocasión de la Asamblea general, que iba a reunirse en París en mayo de 1780. Para entonces no tenía aún experiencia alguna sobre la administración de la Iglesia, pero su capacidad de aprendizaje y de adaptación a las circunstancias, le abrieron el camino que le hizo acreedor de su primer triunfo. Su cargo, que iba a extenderse de mayo de 1780 a septiembre de 1785, lo convirtió en representante de la Iglesia ante el rey. El clero era el primero de las órdenes del reino y, poseía la cuarta parte de las propiedades del país, que producían unas rentas superiores a las del tesoro real. Gozaba de derechos y privilegios fiscales y jurídicos que sus agentes, en colaboración con las diócesis, se encargaban de defender cuando eran discutidos. Venía pue a representar, cono nos explica el historiador Waresquiel, algo así como el poder ejecutivo de un clero, cuyas asambleas generales y extraordinarias, funcionan como el poder “legislativo”.

Capitán Richard F. Burton. Harar, Ciudad Prohibida. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como ya avanzamos el ataque de Francis Palgrave contra Burton fue despiadado, pero la respuesta de Burton no lo fue menos, pecando ambos tal vez de injustos. Burton señaló que Palgrave, protestante de nacimiento y de ascendencia judía, era como si “Satán predicase contra el pecado”. Ahora bien, el fondo de la cuestión, era que Palgrave se había mofado del islam. A lo que Burton respondió lo siguiente: “¿Qué puede haber, me pregunto, en la peregrinación islámica, que tan ofensivo resulte a los cristianos? ¿Qué es lo que se convierte en objeto de “ridiculización interior”? ¿Acaso no veneran los musulmanes a Abraham, el Padre de los Fieles?... Lo cierto es que el islam con todos sus dogmas capitales, se acerca muchísimo más a la fe de Jesucristo, que las modificaciones de Paulino y Atenasio que, hasta nuestra fecha, han dividido la mentalidad indoeuropea, entre el catolicismo y las iglesias griega y rusa, luterana y anglicana… El musulmán seguramente es más tolerante, más ilustrado, más caritativo que muchas de las sociedades que se tiene por buenas cristianas”. Aunque retar a un hombre como Palgrave en 1865, era algo que no entraba en cabeza alguna. De hecho, hasta mucho después, no se demostró que buena parte de lo que había referido, de lo que había insistido en que era su experiencia personal, era en realidad conocimientos que había obtenido de segunda mano, de los propios beduinos, o que había leído en obra arábigas.

El átomo. El "Argé". IX

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Parménides es comúnmente considerado, como el miembro más eminente de la escuela eleática. Desempeña efectivamente un papel particularmente significativo, en la historia de la filosofía antigua, por haber sido el primero en formular el concepto de “ser necesario, eterno, no engendrado, perfectamente homogéneo, indivisible e indestructible.

Bertrand Russell. ¿Es supersticiosa la ciencia?

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En el anterior artículo, nos referimos a dos libros que recomendaba Russell: Metaphysical Foundation of Modern Science” de Joseph Burtt Davy (1924) y, “Science and the modern World” (1926) de Alfred North Whitehead. Para los gustos de Russell, éste último era el más importante (Recordemos que Whitehead, había sido profesor de Russell y, que juntos escribieron Principia Mathematica (1910-13).


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.