Capitán Richard F. Burton. Harar, Ciudad prohibida. VIII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
James Outram “se negó en redondo a respaldar el plan propuesto” e insistió en que la Expedición se dividiera, de modo que cada uno de sus miembros, emprendiera la exploración en una dirección distinta. Difícilmente podría haber incurrido en un error más grande. Ni siquiera hoy está del todo claro, si esta decisión fue originariamente debida a Outram o a Burton, o si tal vez fue un acuerdo al que hubieran llegado ambas partes, tras no pocas y encendidas discusiones, toda vez que Burton estaría deseoso de aceptar casi cualquier compromiso, que le permitiera poner el pie en Somalia.
Para complicar aún más las tensiones ya existentes entre Outram y Burton, hizo su aparición en escena, un hombre que en principio iba a estar al servicio de los planes de Burton, pero que, a la postre, había de erigirse en una especie de Némesis, un redoblado enemigo, disfrazado de amigo y socio. Se trataba de John Hanning Speke, que llegó sin previo aviso en septiembre, procedente de la India. Speke era 6 años más joven que Burton, pero ya tenía el rango de capitán. Había ido a la India a los 17 años, en calidad de protegido del duque de Wellington. Durante los 5 años que anteceden a su legada a Adén, había pasado su tiempo de permiso explorando la cuenca del Himalaya, llegando a internarse en el Tíbet, viajando totalmente solo, con la excepción de su equipo de porteadores nativos. Se le tenía por un hombre de gran frialdad, no menor mojigatería y sumamente calculador. Incluso, a juzgar por los crueles criterios que prevalecían en la Inglaterra del siglo XIX. Speke era un cazador despiadado, más un asesino de animales que un auténtico deportista. En aquel momento, tras haber reunido tres años seguidos de permiso, planeaba pasar la mayor parte del tiempo en África, donde esperaba encontrar caza de sobra. Speke había ahorrado dinero como un auténtico avaro y, pensaba en dedicar los dos años siguientes, a coleccionar nuevos especímenes. Es evidente que, en aquella época, lo único que le interesaba era la caza. Después afirmaría que el principal propósito de su viaje, era la localización de las fuentes del Nilo, intentado, de ese modo, hacerse con una precedencia a posteriori sobre Burton, explicación que estatuye explícitamente en su libro What Led to the Discovery of the Source of the Nile (publicado en 1863 y dedicado a Outram).
En principio, Speke había planeado viajar a por África solo, lo cual era una idea absolutamente insensata. No era lingüista y, hablaba únicamente la forma más rudimentaria del indostaní que se aprendía en los cuarteles; pero aún y, al contrario de Burton, que en efecto podía quejarse y despotricar contra los nativos, pero que a la postre llegaba a comprenderlos y, manifestaba incluso cierto amor por ellos, Speke despreciaba olímpicamente a las razas indígenas, a las que llamaba “negros ignorantes”.
Pues eso.
(Continuará. )
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.