Hannah Arendt y el perdón
Los españoles deberíamos saber bien, por las enseñanzas de nuestra convulsa historia, que hay veces en las que los desencuentros graves, la quiebra de la convivencia y las incomprensiones mutuas, dificultan mucho la continuidad de nuestra vida en común. Y lo que se nos plantea siempre en esos casos, es como dar con alguna fórmula, para conseguir la reversibilidad, de los actos que la provocaron. Sin un acto que tenga la capacidad, de romper con los agravios pasados, estos seguirán pesando como una losa, sobre cualquier entendimiento recíproco. La clave política para salir de ese atolladero, deberíamos recordarlo, ha sido tradicionalmente, el recurso a las medidas de gracia, la amnistía, los indultos.
- Publicado en Tribuna Libre