¿Quién controlaría el Estado?
En los inicios de julio de 1936, la gran irritación de los caballeristas, por las continuas advertencias de Prieto, acerca de la inminencia de un golpe de Estado (Prieto siempre tuvo la fama, de ser el hombre mejor informado de España) tenían mucho que ver con su firme determinación, de cerrar el camino de los centristas hacia el Gobierno. La despreocupación de la izquierda socialista por la conspiración militar, contribuyó a alimentar la ira y la frustración de Prieto, y de todos aquellos elementos asociados a la Ejecutiva del partido.
- Publicado en Historalia