La sexualidad de los vikingos. X
Como en muchas sociedades esencialmente patriarcales, también en la vikinga, el honor de las mujeres, era una posesión muy preciada para sus familias; debía vengarse cuando se perdía y, podía usarse como elemento de negociación. Según las “Leyes Grájás”, cualquier hombre que encontrase a otro en la cama con su esposa, hija, madre, hermana, hija adoptiva o madrastra, tenía derecho a matarlo, hubiera tenido lugar o no, el acto sexual. Si una mujer que no estaba casada, quedaba encinta, era responsabilidad del padre, cuidar de la madre y el niño. Si la embarazada se negaba a divulgar el nombre del padre, sus parientes varones estaban legalmente capacitados, para emplear la “fuerza”, con el fin de obligarla a revelarlo, siempre y cuando, no le causaran “daños permanentes ni marcas visibles”.
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