Aristóteles. “Ética a Nicómaco”. VII
La diferencia entre la “deliberación” y la “elección – de las que hablamos en el artículo anterior – estriba en lo siguiente: la primera establece cuáles y cuántas son, las diferentes acciones y medios, que es necesario poner en acto, para alcanzar ciertos fines. Establece, por tanto, toda la serie de cosas que hay que realizar, para llegar al fin, entre las que se encuentran las más remotas y, las próximas e inmediatas. La elección actúa sobre estas últimas, descartándolas si son irrealizables, pero poniéndolas en acto, si las considera realizables. Por ello escribe Aristóteles: “El objeto de la deliberación y de la elección, son la misma cosa, excepto el hecho de que lo que se elige, ha sido ya determinado. En realidad, es objeto de la elección, lo que se ha juzgado ya con la deliberación. Todo el mundo deja de indagar, cómo deberá actuar, una vez ha reconducido a sí mismo, el principio de la acción y, lo ha situado en la parte que manda: ésta es la que decide en realidad”.
- Publicado en Tribuna Libre