Wolfgang Pauli y Gustav Jung. II
C.G. Jung toma asiento en un sofá y, percibe enseguida, la inquietud y la desesperación, que desprende su nuevo paciente. Años más tarde describirá, sus primeras impresiones sobre Wolfgang Pauli: “Se trataba de un hombre sumamente culto, con una mente extraordinariamente desarrollada que, por supuesto, fue la causa de sus dificultades; estaba orientado de manera excesivamente unilateral, a su vertiente intelectual y científica. No es en absoluto una persona corriente. Me pidió consejo, porque estaba desgarrado, por su unilateralidad. Por desgracia, algunas personas intelectuales, no prestan atención a su vida emocional. A consecuencia de ello, pierden el contacto con el mundo de los sentimientos y, habitan fundamentalmente en un mundo de pensamientos. Con el tiempo se dio a la bebida y, a otras actividades absurdas por el estilo y, empezó a tener miedo de sí mismo, pues no entendía lo que le pasaba, perdía la compostura y, se metía en problemas todo el tiempo.
- Publicado en Tribuna Libre