Mantener el propio respeto. I
Aquello que abandonaron su Estado y su región por el interés nacional – hombres como Daniel Webster y Sam Houston – cuyas ambiciones por alcanzar cargos más elevados no podían ser ocultadas, expusieron abiertamente sus reputaciones, a la acusación de haber procurado únicamente, satisfacer su deseo de ocupar la Presidencia de la nación. Aquellos que rompieron con su partido, para luchar por más altos ideales – hombres como John Quincy Adams y Edmund Ross – hicieron frente a la acusación, de haber aceptado una posición bajo una bandera, de la que desertaron cambiándola por otra, en momentos críticos.
- Publicado en Tribuna Libre