Niels Bohr. Y Rutherford. I
En 1911 llegó el golpe de suerte para Niels Bohr. En octubre asistió a la cena anual del Cavendish, celebrada en honor del excéntrico físico inglés del siglo XVIII, el primero en calcular el peso de nuestro planeta, importante muestra de eclecticismo, que determinó el valor de G, la constante gravitacional. Tras la cena, ya con el oporto, Ernst Rutherford se dirigió a los presentes. Su trabajo sobre la radiactividad, había conducido a especulaciones revolucionarias, sobre la naturaleza y estructura del átomo. Bohr quedó fascinado con este neozelandés campechano, de media edad, a quien uno de sus colegas describió como “una mezcla encantadora de niño, hombre y genio”.
- Publicado en Tribuna Libre