EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Incertidumbre. Partículas excitables. VII


(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Diez años después de 1877, un científico francés seglar, Louis-Georges Gouy, desarrolló una serie de metódicos experimentos en torno al “movimiento browniano”, que él describió como “une trépidation constante et cararacteristique”. Comentó que incluso entonces, sesenta años después del decisivo trabajo de Brown, la opinión general parecía ser, que el movimiento era “un accidente producido por alguna agitación externa”. Pero como dice a continuación (repitiendo lo que Brown, Wiener y varios jesuitas ya habían afirmado), obviamente éste no era el caso. Sus experimentos establecieron – una vez más – que el movimiento ocurre para toda clase de partículas en cualquier tipo de líquido. No logró encontrar un tipo de partículas que no se retorciera. Como otros muchos, llegó a la conclusión de que la causa era la actividad molecular.

Sin embargo, él se aventuró una poco más allá. Primero aseguró a sus lectores que el movimiento browniano no era, como algunos habían apuntado, una especie de movimiento perpetuo, que las recientemente formuladas leyes de la termodinámica prohibían con toda claridad. Explicó que, mientras las moléculas rebotaban de un lado a otro, chocaban entre sí intercambiando energía. Algunas iban más lentas, otra más veloces, pero siempre compartían la misma cantidad total de energía. Hasta aquí, no había problema. Después señaló que estimaciones recientes situaban la velocidad típica de las moléculas, alrededor de 100 millones de veces mayor que la velocidad a las que se movían las partículas brownianas. Tampoco aquí había problema: la “ley de los números grandes” se ocupaba de eso.

Evidentemente, el movimiento browniano era un fenómeno estadístico: el retorcimiento en apariencia aleatorio e impredecible, de las minúsculas partículas reflejaba, en cierto modo, el movimiento medio o agregado de moléculas no vistas. Quizá no era posible explicar con todo detalle, la razón por la que una partícula browniana se movía como lo hacía, en su forma errática, pero los amplios parámetros de su movimiento, tenía que derivar de alguna medida estadística adecuada, del movimiento de las moléculas no vistas.

No obstante, los primeros y escasos investigadores que percibieron esta relación, carecían de los medios para convertir su teoría, en matemáticamente precisa.

Pues eso.

(Continuará.)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.