EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Emilio Alonso Sarmiento

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

Incertidumbre. La entropía. VI

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Admirador de las densas y francamente prolijas monografías de Ludwig Boltzmann, Einstein llegó a sentirse fascinado por las cuestiones estadísticas de la física y, por la concomitante controversia sobre la existencia de los átomos. En algún momento, también él se dio cuenta de que una partícula lo bastante pequeña, inmersa en un líquido rebotaría por todas partes, a causa de las colisiones moleculares. Exactamente como había dicho Boltzmann, aunque, al parecer, Einstein como todos los demás, no logró reparar en ese obscuro cometario de su predecesor. En cualquier caso, Einstein profundizó más. Se preguntó si el movimiento de una partícula, lo bastante grande como para ser vista con un microscopio, podría constituir una prueba directa y cuantitativa de la hipótesis atómica. Así que decidió calcular la respuesta.

Niels Bohr y Max Planck. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Desde que Galileo sentara las bases de la física clásica, en el siglo XVII, el resultado había sido una era de avances, sin paralelo en la historia. El mundo en que las brujas ardían en la hoguera y, la Tierra era el centro del Universo, había dado paso al primer rascacielos de Chicago, el primer vuelo de los hermanos Wright, la gravedad, la electricidad, el motor de combustión, la velocidad de la luz… todo lo había explicado la física clásica. O eso parecía.

Incertidumbre. La entropía. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La probabilidad apareció en escena de forma irrevocable. La mayor parte del tiempo, todo sucederá del modo esperado. Las colisiones entre los átomos casi siempre tenderán a aumentar el desorden y, por tanto, la entropía aumentará. Pero lo contrario no es imposible, sólo improbable.

Thor Heyerdahl y "Rapa Nui". XX

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Antonio Domonte, capitán de la fragata Santa Rosalía, de la expedición española, hizo una descripción del talante, de los habitantes de Rapa Nui, que contenía incluso un punto de sorpresa:

El átomo. El milagro griego. IV

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

¿Por qué el “milagro” griego, se inició en la ciudad jonia de Mileto en Jonia? Pueden aducirse varios argumentos para responder a esta cuestión, varios de los cuales ya mencionamos en el anterior escrito. Ahora nos falta añadir uno de los más importantes:

Talleyrand. Primer cargo importante. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El auténtico gurú de aquellos desayunos únicos de Talleyrand, fue Isaac Panchaud (1737-1789), un banquero de familia ginebrina, aunque nacido en Londres, de fuertísima personalidad, que detestaba a su compatriota Necker, animadversión que inoculó a Talleyrand.

Mecánica cuántica. El átomo cuántico. IX

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En septiembre de 1914, tras haber obtenido permiso, para tomarse un año de excedencia, porque la cátedra a la que aspiraba, resultaba, por el momento, inaccesible, Niels Bohr y su esposa Margrethe Nørland, llegaron a Manchester.

Incertidumbre. La entropía. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

No demasiados años después de que Boltzmann hubiera demostrado su teorema, el matemático francés Henri Poincaré demostró un teorema propio, que parecía contradecir al de Boltzmann. Aplicando al conjunto de átomos que constituyen un gas, el teorema de Poincaré decía que, cualquier ordenamiento posible de los átomos, correspondiente a estados con entropía elevada, baja e intermedia, tenía que producirse antes o después, cuando llegara el momento. En este caso, al parecer, la entropía puede y tiene que disminuir, además de aumentar.

Incertidumbre. La entropía. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Explicamos el otro día, como si ponemos un par de cubitos de hielo en un refresco, el calor fluye desde el líquido hacia el hielo, de forma que este se derrite y la bebida se enfría. En este proceso, la entropía aumenta.

Thor Heyerdahl y "Rapa Nui". XIX

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El tercer y último periodo de la historia pascuense, transcurrió bajo el signo de la tragedia y, por más de una causa. Durante algún tiempo, después de los terribles sucesos de la fosa de Iko, la paz y la prosperidad volvieron a reinar en la isla. Pero fue como el instante de lucidez, que experimentan algunos moribundos, antes de cruzar la frontera con el más allá. En un momento dado, la rivalidades y desavenencias, siempre latentes entre los victoriosos “hanau momoko”, dieron en resolverse en actos de sangre, continuamente renovados en las consecuentes represalias. En sus inicios, muchas de las llanadas “guerras” de este periodo, eran únicamente peleas locales, que solo más tarde se generalizaron en una contienda total, entre la mayoría de los isleños. El Ombligo del Mundo conoció entonces una oleada de destrucción y canibalismo sin precedentes. El tema característico de las leyendas de esta época, era el culto al héroe victorioso, al derecho del más fuerte y, a la matanza sin tregua ni compasión.

Talleyrand. Primer cargo importante. IV

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

A Talleyrand solía acompañarlo en la mesa un puñado de amigos extraordinariamente fieles, como el ya citado Choiseul, compañero de colegio, el conde Luis de Narbonne, brillante bastardo de Luis XV, buen militar, muy apreciado más adelante por Napoleón y gran seductor (fue amante de, entre otras damas, de Mme de Staël, la brillante hija de Jacques Necker, con la que tuvo dos hijos, Auguste y Albert. Otros compañeros de mesa fueron Armand Louis de Gontaut, duque de Biron, guillotinado en 1793, que había luchado en la guerra de Independencia de América y, Pierre-Samuel Dupont de Nemours, autor de gran cantidad de obras sobre economía, política, fisiología, historia natural y física, hombre muy ducho en el terreno de los negocios y las inversiones ventajosas, que murió en EE.UU.

Mecánica cuántica. El átomo cuántico

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Cuando, en noviembre de 1913, vio la luz la tercera parte de la “Trilogía” de Niels Bohr, Henry Moseley, otro miembro del equipo de Rutherford, había confirmado la idea de que la carga nuclear del átomo, es decir, su número atómico, era un número entero característico de cada elemento y, el parámetro clave que decidía su ubicación, dentro de la tabla periódica.

Carmiña. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

“Frente a sus contemporáneos, como su amigo Juan Benet, o el que fue su marido, Rafael Sánchez Ferlosio, ella muestra una naturalidad y una curiosidad, que le sitúan en otro lugar”, apunta el novelista Marcos Giralt Torrente, a quien Martin Gaite, amiga de su familia, alentó cuando arrancaba su carrera. “Era una narradora portentosa y, eso va más allá, de si alguien es buen o mal escritor.

Carmiña II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

“Caperucita” surgió de las conversaciones de Martin Gaite, con el ilustrador Juan Carlos Eguillor, cuando llegó a Nueva York en 1985 camino de Vassar, donde había sido invitado a dar una clase. Un viaje que estuvo teñido por el duelo, de la reciente muerte de su hija Marta, como ella mismo explicó en “El otoño de Poughkeepsie”. Por cierto, que este texto, se reedita este marzo, en la Biblioteca Carmen Martín Gaite de Siruela, en “De hija a madre y de madre a hija”.

Carmiña. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Carmen Martín Gaite, para todos los que la conocimos de jovencitos, fue siempre eso: “Carmiña”.

NIels Bohr y Rutherford III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Ernest Rutherford estaba de acuerdo, en lo esencial, con la imagen que J. J. Thomson tenía de la estructura atómica: un pastel esférico uniformemente positivo con pasas, es decir, electrones negativos pegados.

Thor Heyerdahl y "Rapa Nui". XVIII

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Durante el periodo medio se daban en el Ombligo del Mundo (o Rapa Nui o la isla de Pascua) dos condiciones: la presencia de una población muy numerosa – se ha llegado a hablar de 15 a 20 mil habitantes – y una disponibilidad de materiales suficientes, para el empleo de procedimientos mecánicos, que el hombre ha utilizado desde tiempos remotos, cuando empezó la llamada revolución neolítica.

Mecánica cuántica. El átomo cuántico. VII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Ernest Rutherford, acabo finalmente, renunciando a su intento, de modificar el artículo de Niels Bohr. Y empezó a contar a amigos y colegas, pormenores de su encuentro: “Me impresiono lo mucho que había sospesado cada palabra y, la determinación con la que defendía cada frase, cada expresión y cada cita. Todo tenía su razón de ser y, aunque yo creía en la posibilidad de eliminar algunas frases, resultaba evidentemente imposible, cuando me lo explicaba con tanto detenimiento, cambiar nada”. Es irónico que, años después, Bohr acabase admitiendo que “la objeción de Rutherford, a una presentación más que complicada”, estaba en lo cierto.

Talleyrand. Primer cargo importante. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En 1777 el tío de Talleyrand era ya arzobispo de Reims y, no estaba dispuesto a tolerar más dilaciones, en lo que atañía a la ordenación de Charles-Maurice. La ordenación era solo un primer paso. Un poco más allá se vislumbraba un obispado. Por ora parte, el joven había mostrado sobradamente su competencia, si no en teología, al menos, en cuestión de números y, su memoria sobre “les biens inalienables de l’Eglise”, redactada por quien, no tantos años después, iba a proponer y conseguir su expropiación, determinó que todas las observaciones de poca monta, fueran pasadas por alto.

Incertidumbre. La entropía. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La visión de la omnisciencia científica, en la cual cada partícula del universo tiene que seguir leyes estrictas y racionales, queda capturada en la famosa frase del marqués de Laplace, uno de los principales seguidores del siglo XVIII del newtonianismo en su esplendor matemático:

Niels Bohr y Rutherford. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En 1911 llegó el golpe de suerte para Niels Bohr. En octubre asistió a la cena anual del Cavendish, celebrada en honor del excéntrico físico inglés del siglo XVIII, el primero en calcular el peso de nuestro planeta, importante muestra de eclecticismo, que determinó el valor de G, la constante gravitacional. Tras la cena, ya con el oporto, Ernst Rutherford se dirigió a los presentes. Su trabajo sobre la radiactividad, había conducido a especulaciones revolucionarias, sobre la naturaleza y estructura del átomo. Bohr quedó fascinado con este neozelandés campechano, de media edad, a quien uno de sus colegas describió como “una mezcla encantadora de niño, hombre y genio”.

El átomo. El milagro griego. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

“Todo está hecho de átomos, pequeñas partículas animadas por un movimiento incesante, que se atraen cuando están a cierta distancia unas de otras, pero que se repelen cuando se las obliga a aproximarse demasiado” (Richard P. Feynman)

Ética utilitarista y liberalismo

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

El otro día, al escribir sobre los problemas que suscita la política de bloque contra bloque, se me olvidó mencionar el de la falta de pragmatismo, de un escenario tal. La carencia de utilidad del mismo.

Suscribirse a este RSS

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..