Los griegos. Heráclito. VII
La verdad es que no sabemos, en que momento se puede volver incoherente, nuestro pensamiento, ni en qué momento lo real escapará entre sus redes, o las romperá, pero, cuando esto se produzca, se tiene que asumir sin anestesia, con lucidez, se debe continuar adelante, en sentido popperiano, puesto que lo real es abierto e inacabado por definición, pero nunca recurrir al subterfugio ni a la ilusión. La complejidad nos vuelve prudentes, atentos y, no nos deja dormirnos – al modo heraclíteo -. Es más, un reto y no una respuesta cerrada. Se trata de una convivencia, entre orden y desorden, entre certidumbre e incertidumbre. La “amnesia” ontológica del pensamiento tradicional, olvidó la otra cara de lo real: el desorden, la incertidumbre, el azar…
- Publicado en Tribuna Libre