Niels Bohr. Conferencias en el Instituto
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
En el ya famoso encuentro de Werner Heisenberg con Niels Bohr en el Copenhague ya ocupado por lo alemanes, el primero le entregó al segundo un diagrama críptico, que revelaba lo avanzado del programa atómico nazi “El diagrama no era de la propia bomba, sino de un prototipo de reactor, que no acababa de funcionar). Los motivos de Heisenberg siguen siendo objeto de acalorado debate. Heisenberg diría más tarde, que su deseo era influir a los científicos de ambos bandos, para que abandonaran sus trabajos sobre la bomba. Bohr pensaba de otro modo y, quedó profundamente afectado por el encuentro (de nuevo, las opiniones difieren sobre sus motivos para estar disgustado). Bohr y su antiguo amigo favorito, no superarían jamás, lo que ocurrió en esa reunión.
En septiembre de 1943, Bohr supo que, a causa de su abierto desprecio por los nazis, iba a ser arrestado. Se organizó un rápido plan de huida. Bohr y su familia fueron a una casa de los suburbios de Copenhague. Al anochecer atravesaron a gatas, un campo hasta una playa desierta. Allí fueron recogidos por un barco pesquero, que cruzó los 15 km del estrecho, hasta la Suecia neutral, pasando de largo frente a las patrulleras alemanas.
Al poner pie en Suecia, Bohr fue rápidamente conducido a Estocolmo. En cuanto se descubrió su huida, el servicio secreto alemán, recibió orden de asesinarlo, en cuanto lo encontraran. Aunque Estocolmo estaba infectada de agentes alemanes y, había muchos simpatizantes de Alemania, en puestos influyentes, Bohr se las arregló, para conseguir una audiencia con el rey. Antes de su huida, había oído que estaba a punto de empezar, el traslado de los judíos daneses, a los campos de concentración. Pudo persuadir al rey de Suecia para que, poniendo en peligro la neutralidad sueca, protestara públicamente, contra esa grotesca violación de los derechos humanos (En parte gracias a eso, pero en mayor medida, debido al ingenio y a la valentía de los daneses, solo 500 de los 8.000 judíos daneses, serían trasladados).
Varios días después, el gobierno inglés envío un bombardeo mosquito sin insignias a Suecia, para recoger a Bohr. Los agentes alemanes sabían ya del bombardero, sabían dónde estaba Bohr y, estaban decididos a hacer todo lo posible, para evitar su encuentro. Tras una serie de aventuras y, accidentes dignos de James Bond, Bohr fue por fin secretamente depositado, en el depósito vacío de las bombas del mosquito, que despegó aprovechando la oscuridad. Consiguió eludir a la Luftwaffe, al sobrevolar la Noruega ocupada y, llegó al Mar del Norte. Para entonces Bohr, que contaba ya con 57 años, corría peligro de morir congelado.
Cuando el mosquito aterrizó finalmente en Inglaterra, le sacaron casi inconsciente por la hipotermia y la falta de oxígeno. Pero había pasado en Inglaterra el tiempo suficiente para entrar en calor, fue embarcado hacia los EE.UU. Allí se unió de inmediato al Proyecto Manhattan, viajando a los laboratorios secretos de los Álamos, donde se construía la bomba.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.