Incertidumbre. Una audacia impensable. III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
El modelo atómico original de Niels Bohr, explicaba realmente una sola cosa. Daba cuenta de la serie de Balmer de líneas de hidrógeno. Pero había otras líneas, otros átomos, e incluso las líneas de Balmer no eran tan simples como Bohr pensó en un principio.
El físico americano Albert Michelson, utilizando un espectrómetro de calidad excepcionalmente alta, había descubierto en 1892 que, si se examinaba con atención las líneas individuales, a menudo se resolvían en dobletes, es decir, dos líneas situadas muy próximas entre sí, que correspondían a excitaciones espectrales en dos frecuencias ligeramente diferentes.
Bohr pensó que esta división de las líneas espectrales, podía surgir si las órbitas de los electrones fueran elípticas además de circulares. Esto ocurre porque los electrones se mueven tan rápidos, que algunos efectos de la teoría de la relatividad de Einstein cobran importancia. En la mecánica de Newton puede existir una familia infinita de órbitas, todas con la misma energía, pero con grados variables de elipticidad. Cada familia tiene una órbita circular, que tiene elipticidad cero. Pero la relatividad hace la energía de todas esas órbitas, ligeramente diferentes, dependiendo de lo elíptica que sean.
Para ser un hombre que se contaba entre los principales teóricos de la física, Bohr tenía una capacidad notablemente limitada, en los altos reinos de las matemáticas. Sus artículos no están engalanados de ecuaciones. En lugar de ello, establece conceptos y suposiciones y, trata de extraer conclusiones cuantitativas de la manera más sencilla posible. A lo largo de la mayor parte de su carrera, logró convertir sus notables intuiciones físicas, en argumentos cuantitativos, gracias a la ayuda de una serie de ayudantes matemáticamente dotados. Esta forma de trabajar, alimentó la condición, un tanto mística, que gradualmente llegó a alcanzar Bohr. Parecía ser capaz de discernir dónde estaba la respuesta a un problema, aunque no lograba ver con claridad cómo llegar hasta allí.
Muchos años después, Wener Heisenberg escribió una conversación en la que decía: “Bohr me confirmó… que no había desarrollado los complejos modelos atómicos mediane la mecánica clásica; más bien le habían aparecido intuitivamente, como imágenes, en función de la experiencia”
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.