Talleyrand. El nepotismo eclesiástico. IV
Paralelamente a sus estudios, la carrera eclesiástica de Talleyrand resultó meteórica: el 28 de mayo de 1774 recibe las órdenes menores del obispo de Quimper y el 1 de abril de 1775 el subdiaconado del de Lombez en la iglesia de Saint Nicolas de Chardonnet, primera orden mayor, que imponía ya la castidad perpetua. Se cuenta que la vigilia de ser ordenado le dijo a su superior, M. de Cussac: “Me fuerzan a ser eclesiástico y se arrepentirán”. La frase, recogida por Georges Lacour-Gayet (1856-1935), autor de la biografía más voluminosa (4 tomos) que se ha escrito sobre el personaje, sigue siendo repetida por los historiadores que, como Orieux, responsabilizan de todas las traiciones y diabluras del personaje, a una vocación impuesta por sus padres.
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