EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Programados para buscar razones a la suerte


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Estos días con eso de la lotería de Navidad, me ha llamado la atención la de razones que buscaban los premiados, para explicar su suerte.

Y por si fuera poco, como escribía Javier Sampedro., vivimos días de solsticio y conjunción planetaria. Los dos grandes planetas del sistema solar, Júpiter y Saturno, aparecen en el cielo nocturno tan juntos, que a una persona con mala vista, les parecerán un solo cuerpo celeste.

Recordemos que Galileo con un telescopio muy primario, enfocó a Júpiter y vio sus cuatro grandes lunas, brillando en una formación cuasi militar, dos a un lado y dos al otro. También pudo intuir los anillos de Saturno, que interpretó, erróneamente, como lunas de ese planeta. Algo han mejorado los telescopios, desde los tiempos del genio italiano.

Parece que las conjunciones planetarias, como el Gordo de Navidad, nos estimulan a buscar signos en el cielo, razones para nuestra suerte. Llevamos sin ver una superposición de Júpiter y Saturno desde 1226. Nadie en aquel entonces, debido a las circunstancias tecnológicas de su tiempo, pudo ver la conjunción, pero mucha gente, seguramente sin saberlo, debió observarla.

Este tipo de alineamientos y superposiciones planetarias, han alimentado desde la noche de los tiempos, el mismo tipo de teorías cabalísticas que la numerología del Gordo. Pero no hay razones para la suerte. Tampoco las hay para la lotería genética de la que nacemos todos.

Si has nacido en Europa, en el seno de una familia de clase media bien estructurada – lo he repetido con frecuencia – te ha tocado la lotería. Si naces en la zona del sahel, la has pifiado. Cuando a Napoleón le recomendaban a un general para ascenderle a mariscal, aduciendo lo buen estratega que era, lo valiente y decidido que era, siempre acababa preguntando: ¿Pero y la suerte, tiene suerte? Y sólo en ese caso, le entregaba el bastón de mariscal.

Pero olvidamos que si nuestras raíces son europeas, tenemos una alta probabilidad de llevar genes neandertales en nuestro genoma, fruto de una noche loca de primavera paleolítica, en la que la fronteras entre espacies importaban poco. Entre el 2% y el 8% de los europeos, llevamos una variante neandertal de un gen (DPP4) que cuadriplica la probabilidad de enfermedad grave, y quizá muerte, en los infectados por el covid-19.

Es otra vez la suerte, sólo que en este caso muy mala. Y es inútil buscar las razones de ello.

Pues eso.

 

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..