Programados para buscar razones a la suerte
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Estos días con eso de la lotería de Navidad, me ha llamado la atención la de razones que buscaban los premiados, para explicar su suerte.
Y por si fuera poco, como escribía Javier Sampedro., vivimos días de solsticio y conjunción planetaria. Los dos grandes planetas del sistema solar, Júpiter y Saturno, aparecen en el cielo nocturno tan juntos, que a una persona con mala vista, les parecerán un solo cuerpo celeste.
Recordemos que Galileo con un telescopio muy primario, enfocó a Júpiter y vio sus cuatro grandes lunas, brillando en una formación cuasi militar, dos a un lado y dos al otro. También pudo intuir los anillos de Saturno, que interpretó, erróneamente, como lunas de ese planeta. Algo han mejorado los telescopios, desde los tiempos del genio italiano.
Parece que las conjunciones planetarias, como el Gordo de Navidad, nos estimulan a buscar signos en el cielo, razones para nuestra suerte. Llevamos sin ver una superposición de Júpiter y Saturno desde 1226. Nadie en aquel entonces, debido a las circunstancias tecnológicas de su tiempo, pudo ver la conjunción, pero mucha gente, seguramente sin saberlo, debió observarla.
Este tipo de alineamientos y superposiciones planetarias, han alimentado desde la noche de los tiempos, el mismo tipo de teorías cabalísticas que la numerología del Gordo. Pero no hay razones para la suerte. Tampoco las hay para la lotería genética de la que nacemos todos.
Si has nacido en Europa, en el seno de una familia de clase media bien estructurada – lo he repetido con frecuencia – te ha tocado la lotería. Si naces en la zona del sahel, la has pifiado. Cuando a Napoleón le recomendaban a un general para ascenderle a mariscal, aduciendo lo buen estratega que era, lo valiente y decidido que era, siempre acababa preguntando: ¿Pero y la suerte, tiene suerte? Y sólo en ese caso, le entregaba el bastón de mariscal.
Pero olvidamos que si nuestras raíces son europeas, tenemos una alta probabilidad de llevar genes neandertales en nuestro genoma, fruto de una noche loca de primavera paleolítica, en la que la fronteras entre espacies importaban poco. Entre el 2% y el 8% de los europeos, llevamos una variante neandertal de un gen (DPP4) que cuadriplica la probabilidad de enfermedad grave, y quizá muerte, en los infectados por el covid-19.
Es otra vez la suerte, sólo que en este caso muy mala. Y es inútil buscar las razones de ello.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.