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⮕ APÓYANOS

Emilio Alonso Sarmiento

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

El aceite como medicamento

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

Leyendo sobre los godos, me he topado con esta curiosa receta, en el libro Historia de los Godos, de la catedrática Rosa Sanz Serrano.

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. XI

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El Rano Raraku (rano=laguna; raraku=rayado, estriado) en un cono volcánico extinto, uno más entre los cerca de setenta, que pueden contarse en la isla de Pascua. No es el mayor, no es el más alto, tampoco el más profundo, ni siquiera el más escarpado. Todo en él apunta a lo vulgar: ningún rasgo sobresaliente especial, ninguna singularidad impresa en su alma mineral. Puede presumir, eso sí, de aislamiento y, de un destino absolutamente excepcional, en el que la historia se ha sobrepuesto a la geología. De noche, sobre el cráter, la luna de invierno crea un mundo de claridades espectrales y, se hace cómplice del silencio. Entre rocas y espadañas, el pasado remonta el tiempo y, ya en la cumbre, se asoma a las estrellas, que guardan la memoria del pensamiento y, los hechos de los hombres.

EE.UU. Debates constitucionales. III

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Sin la Constitución, prevenía James Wilson (uno de los cincuenta y seis firmantes de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos el 4 de julio de 1776) los “poderes de nuestro gobierno son mera palabrería”. Sin ella, los EE.UU. no podrían ni defenderse ni desarrollarse.

Talleyrand. El nepotismo eclesiástico. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

No todos los que en el siglo XVIII entraban en un seminario en Francia y en otros muchos países europeos, lo hacían por vocación religiosa. Para muchos jóvenes humildes con afán de aprender, el seminario era la única escuela gratuita que se les ofrecía. Suficiente es recordar la historia del protagonista de Rojo y negro de Henri Beyle, más conocido por su seudónimo Stendhal. Que luego fueran buenos o malos curas, ya era otro cantar. Es de suponer que habría de todo. También ocurría lo mismo entre las grandes familias: al amparo de la Iglesia, las cabezas brillantes podían labrarse un porvenir envidiable, a cambio de unas obligaciones y privaciones mínimas. Si en la familia había ya, además, alguna autoridad eclesiástica destacada, la cosa se presentaba más fácil todavía.

Incertidumbre. Partículas excitables. III

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

A Robert Brown le llamó la atención “el hecho tan inesperado de aparente vitalidad”, y no pudo evitar continuar investigando. Obtuvo polvo de muestras de plantas secas, algunas de más de un siglo de antigüedad. Rascó pequeños fragmentos de un trozo de madera petrificada. Todos esos minúsculos granos habían estado vivos en algún momento, pero ahora llevaban muertos bastante tiempo y, cualquier destello de vida se habría extinguido. Examinados al microscopio también se movían. Parra realizar una última comprobación, rascó polvo de un trozo de la Esfinge, a la que, como encargado del Museo Británico, tenía fácil acceso que presumiblemente consideraba como indiscutible e incuestionablemente muerta, teniendo en cuenta su procedencia.

EE.UU. Debates constituciones. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Los federalistas, al estar impulsados por el anhelo de alcanzar un objetivo, en vez de por el pánico, elaboraron una exhaustiva argumentación a favor de la Constitución, a la que a los antifederalistas les fue imposible refutar. El poder de la palabra escrita, como ya había ocurrido en la Norteamérica colonial, resultó crucial en esta fase inicial, de lo que los historiadores denominan la “República Temprana”. Tres de los federalistas, Hamilton, Jay y Madison, escribieron y publicaron, bajo el pseudónimo de “Publio”, lo que acabó por conocerse como los “Federalist Papers” en 1788. Esta colección de 85 ensayos, que aparecieron originalmente en los periódicos de Nueva York, son vistos hoy, de forma justificada, como la piedra de toque, de la perspectiva política estadounidense. En ellos, no sólo aparecía definida la postura federalista, sino también refinada.

Niels Bohr. La familia. I

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Niels Bohr nació el 7 de octubre de 1885 en Copenhague, en el seno de una distinguida familia danesa. Su padre, Christian Bohr, era profesor de fisiología en la Universidad de Copenhague y, casi ganó el Premio Nobel, por sus trabajos pioneros, sobre la química del del sistema respiratorio.

Baruch Spinoza. Primeras críticas al TTP. VII

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Es fácil pensar que, desde que Spinoza retiró la Ética de la imprenta, debió sentirse más sólo que nunca. Y, de hecho, durante los dos años 1675-1676, se publicaron nuevos libros contra el TTP (“Tratado Teológico-Político”) y algunos especialmente agresivos, como los de los antiguos amigos, ahora conversos al catolicismo, A. Burgh y Niels Stensen, a los cuales hay que asociar la segunda carta de Spinoza a Velthuysen, que dio lugar a sus “notas marginales” al TTP.

EE.UU. Debates constitucionales. I

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Benjamin Rush (uno de los firmantes del acta de independencia), había descrito la conclusión de la Guerra de Independencia americana, como únicamente el final del primer acto, del drama republicano. La redacción de la Constitución distaba, de forma similar, de ser la última palabra, sobre la estructura administrativa y política, de la nueva nación.

Afganistán. Uzbecos, Turkmenos, Kirguizos, Kazajos y Aimaqs

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Otra minoría importante de Afganistán, son las etnias turcas, que constituyen alrededor del 12% de su población. Muchas de ellas están emparentadas, con los pueblos de las antiguas repúblicas soviéticas del Asia Central. La mayoría se concentran en el llamado Turkestán afgano, que comprende la región al sur del río Amu Daria (el antiguo Oxus), con la cadena del Hindu Kush, como frontera sur. Las etnias turcas han sido pioneras, en la aparición de industrias y actividades empresariales en el país, básicamente en el sector textil, gracias al cultivo del algodón. La agricultura es otra de sus fuentes de riqueza. Eso les ha permitido, no depender del Gobierno central, si bien tampoco han tenido aspiraciones políticas importantes.

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. X

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Lo escrito hasta aquí, apoyándonos en la tradición oral de los nativos pascuenses, aunque terrible, era lo que se podía esperar. Nadie, por tanto, ni nativos ni visitantes, estaba mínimamente preparado para encajar, sin sobresaltos, lo que sucedió a continuación, cuando los arqueólogos, a la vista de otros inicios, decidieron proseguir con la excavación de la fosa de Iko.

Talleyrand. Años de estudio. II

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Talleyrand nunca olvidó, lo que le oyó decir al duque de Choiseul en más de una ocasión, sobre su forma de trabajar y, la útil compatibilidad de la actividad política con la vida social:

Incertidumbre. Partículas excitables. II

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Robert Brown había adquirido un microscopio de diseño reciente y actualizado. Estaba formado por lentes que impedían en gran medida, los contornos irisados que perjudicaban la visión de los bordes, de objetos vistos con instrumentos más primitivos. Bajo el microscopio de Brown, las formas fantasmagóricas de los granos de polen emergían claramente a la vista, con los bordes perfectamente delineados. Aun así, las imágenes no eran prefectas. Los granos de polen no se estaban quietos, titilaban y vacilaban; se desplazaban con una gracia errática por el campo de visión del microscopio.

Niels Bohr. Mecánica cuántica

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Según el gran físico teórico alemán Wener Heisenberg, “la influencia de Bohr sobre la física y los físicos de nuestro tiempo, ha sido mayor que la de ninguna otra persona, incluido Einstein”. Y Heisenberg debía saber bien lo que decía, pues pasó buena parte de su vida debatiendo y, a veces, discutiendo enconadamente con ambos.

Modernidad y razón

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

Escribió Jürgen Habermas en “Ensayos Políticos”: “Tengo un motivo intelectual fundamental: la reconciliación de una modernidad que se halla descontenta consigo misma, la idea, en realidad, de que es posible encontrar formas de convivencia, en las que se dé una relación satisfactoria entre autonomía y dependencia, y ello sin prescindir de las diferenciaciones que han hecho posible la modernidad, tanto en el ámbito cultural como en el social y en el económico; la idea de que es posible una vida digna en una comunidad que no plantea, el carácter dudoso de comunidades sustanciales vueltas hacia el pasado”.

¿Un animal poco político? II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Cuando Leonard Woolf hizo campaña para ser elegido parlamentario, se pateó Liverpool, Manchester, Durham y Newcastle, y en todas esas ciudades pronunció discursos, ante un público favorable a sus ideas socialistas. Pero él pensaba que no les había causado demasiada buena impresión. Pensaba que quizá, en parte, fuera porque el no aparentaba tener una loca ambición, por convertirse en MP (miembro del parlamento, como en Inglaterra se les llama).

¿Un animal poco político? I.

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Los Woolf vivieron seis años en Richmond, localidad suburbana en el suroeste de Londres. Sus vidas esos días, se veían agobiadas, poseídas, por la política. Quizá sería dichoso – pensaba algunos momentos Leonard – el país que pudiera escapar a ella, pero sabía que ninguno a lo largo de la historia, lo había conseguido y, ni quizá, intentado. Todos los pensamientos del matrimonio, se veían invadidos por la idea de una amenaza, de un cáncer destructivo. De hecho – pensaba Leonard – uno no podía pensar, que cualquier acontecimiento público, fuera otra cosa que un horror o un desastre (tengamos presente, que hacía un par de meses, que se había iniciado la PGM).

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. VIII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Ahora le tocaba el turno al doctor Carlyle Smith (al que todos llamaban “Carl”), profesor de arqueología en la Universidad de Kansas. A día siguiente de su conversación con el misionero alemán, Heyerdahl, acompañado por Carl y, cinco indígenas de la brigada de trabajos auxiliares, partió en el “jeep” de la expedición, dando tumbos por un sendero desbrozado, a través de la llanura pedregosa, que conducía a los pies del Poike. Allí reconocieron la depresión del terreno, ya descrito con anterioridad en los pasados textos. Comprobaron que no era continua. Se mostraba sólo a trechos, unas veces de forma clara y profunda, otras insinuándose débilmente y, así en ambos sentidos, hacia el norte y hacia el sur, hasta eclipsarse en los precipicios que flanqueaban la península por ambos costados. Se fijaron, de paso, en unos discretos montículos que parecían baluartes de tierra apelmazada, irregularmente distribuidos junto a la orilla superior, de la presumible zanja

Talleyrand. Años de estudio. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En Chaláis, en casa de su bisabuela, Talleyrand aprendió a leer. Además, en aquel pequeño mundo reservado y cálido como una corte de cuento, nadie le hizo sentir nunca que era un “tarado”. Cojeaba como en París, pero, como el mismo nos dice, “su corazón se bañaba en ternura”. Pero, dos años después de su llegada a Chaláis, sus padres lo reclamaron. Sabemos muy poco sobre los dos años siguientes, pero intuimos que sirvieron para que sus padres se ratificaran, en su plan de hacerle seguir la carrera eclesiástica, a la sombra de su tío arzobispo. En 1762, el año de la publicación del Emilio, Charles- Maurice entró en el prestigioso colegio de Harcourt. Tenía 8 años.

Incertidumbre. Partículas excitables. I

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Robert Brown, hijo de un pastor protestante escocés, era el típico erudito auto didacta, sobrio, diligente y meticuloso hasta el fanatismo. Nacido en 1773, estudió medicina en Edimburgo, después sirvió unos años como ayudante de cirujano en un regimiento de Fifeshire. Entonces decidió dar un uso digno a su tiempo libre. Madrugando, estudió alemán él solo (los nombres y sus declinaciones antes del desayuno, según consta en su diario, y la conjunción de los verbos auxiliares después), de forma que logró dominar la considerable documentación alemana sobre botánica, la materia de su elección. En una visita a Londres en 1798, el joven escoces conoció al gran botánico sir Joseph Banks, presidente de la Royal Society y, le impresionó de tal modo que tres años más tarde realizó, con la recomendación de Banks, un largo viaje a Australia, regresando en 1805 con cerca de 4.000 especímenes de plantas exóticas pulcramente guardados en su barco. Paso varios años describiendo, clasificando y catalogando esos especímenes, trabajando al mismo tiempo como bibliotecario y asistente personal de Banks. El notable tesoro australiana de Brown, junto con la igualmente notable colección de Banks, se convirtieron en el embrión del departamento botánico del Museo Británico.

Niels Bohr. Responsabilidad social del científico. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En 1950 Niels Bohr publica su famosa “Carta abierta a las Naciones Unidas”. Confiesa Bohr que la carta ha sido escrita sin consultarla con gobierno de ningún país. Incluye La primera versión publicada, de partes esenciales de sus memorándums a Roosevelt de 3 de julio de 1944 y del 24 de marzo de 1945. También incluye parte de su informe de mayo de 1948 a George Marshall, secretario de Estado de los EE.UU.

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. VII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El franciscano padre Englert, tenía aquello días, un motivo muy personal, para dar rienda suelta a su excitación. Y así lo comprendió Heyerdahl, cuando aquel le expuso su petición sin tapujos. “El padre Sebastián deseaba que mi equipo efectuará excavaciones, en un lugar especialísimo, que poseía más relieve que ningún otro en la tradición local: la fosa de Iko”. A continuación, Heyerdahl se dispuso a oír por enésima vez, la leyenda de los “orejas largas” y los “orejas cortas”, el trágico suceso que, según afirmaban los pascuenses, supuso el fin para los primeros, echando el cerrojo definitivamente, a la llamada Edad de Oro de la isla de Pascua.

Los godos. El reino de Tolosa y Eurico. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Mientras Eurico peleaba contra los suevos en Hispania, en Roma todo se precipitaba en un auténtico cataclismo. Ricimero que era entonces el hombre fuerte del imperio, dejó el mundo de los vivos, en agosto del 472, por causas que aún siguen sujetas a discusión. Unos dicen que envenenado, otros que devorado por un rápida enfermedad. Le sustituyó como “magíster militum”, un sobrino suyo, Gundebaldo, príncipe burgundio. Gundebaldo, hizo emperador a un conde de palacio, llamado Glicerio. El emperador de Oriente aprovechó la ocasión para intervenir. Derrocó a Glicerio, y puso como emperador de Occidente, a Julio Nepote. Corría junio del 474.


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