Baruch Spinoza. Obras e ideas. I
En la “Ética”, obra maestra de Spinoza, empezada a inicios de los años 1660, así como en el “Corto tratado de Dios, del hombre y de su bienestar”, obra algo más precoz (puede que, de 1660, sólo cuatro años después de su excomunión) que contiene numerosos pensamientos de la “Ética”, Spinoza niega fundamentalmente, la idea de que el alma humana sea inmortal, en el sentido de que tendría una vida después de la muerte, cree que el alma individual, perece con el cuerpo. Así no existe nada que esperar o temer, en términos de retribución o castigo eternos. De hecho, sugiere, que la esperanza y el temor, no son sino otra cosa, que los afectos que los dirigentes religiosos manipulan, para mantener el rebaño en estado de sumisión y adoración. La idea de Dios actuando como un juez libre, que dispensa recompensas y castigos, se funda en un antropomorfismo absurdo: “así se admitiría que los dioses, dirigen todas las cosas para uso de los hombres, con el fin de atarlos y, ser tenidos por ellos en el más gran honor; por lo que sucede que todos, en referencia a su propia complexión, inventaron diversos medios para rendir culto a Dios”.
- Publicado en Tribuna Libre