El primer “ochomil”. El Annapurna. IV
El 14 de mayo todos los miembros de la expedición, se reunieron en la tienda comedor de Tuchuka. El tiempo pasaba y las lluvias monzónicas acechaban a la vuelta de junio. Se hacía imprescindible tomar una decisión. ¿Debía dirigir el asalto definitivo hacia el Dhaulagiri o hacia el Annapurna? Lionel Terray, a quien los sherpas llamaban strong man por su corpulencia y su inextinguible energía, que asimismo provocaba la admiración de sus compañeros, había “echado el resto” en el primero y, conmovido por sus aplastantes dimensiones y las tremendas dificultades técnicas y peligros encontrados, se mostró tajante: “El Dhaula no se hará nunca, nunca. Por mi parte, me rajo; jamás volveré a poner los pies en esa montaña”.
- Publicado en Tribuna Libre