El primer “Ochomil”. El Annapurna. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Los alpinistas franceses, si bien no eran novatos en las lides en el Himalaya, sólo en una ocasión habían hecho acto de presencia, en las colosales montañas de Asia. Y eso había sucedido, ya 14 años antes, cuando el grupo de Henry de Ségogne visitara el Karakorum en 1936, viendo sus objetivos malogrados, como casi siempre, por culpa de las borrascas y las ventiscas a gran altitud. Lo que nadie podía adivinar, es que, en esta segunda oportunidad francesa, los galos habrían de enfrentarse a dificultades más severas, que las de ninguna otra expedición en el Himalaya. Las expediciones que habían asaltado algún “ochomil”, contando las de todas las nacionalidades, sumaban hasta entonces 22 y, ninguna había conseguido la victoria final.
Nacido en Lyon en 1919, Maurice Herzog se licencio en Ciencias en su ciudad natal y, en Derecho en París. Durante la SGM combatió con el grado de capitán, al mando de una compañía de alta montaña. Cuando el Comité del Himalaya le seleccionó para dirigir la expedición de 1950, Herzog era un montañero veterano, que había recorrido ya los principales itinerarios y, realizado las escaladas más destacadas de los Alpes. A su alrededor se habían ido reuniendo, cosa ya habitual en estas empresas, los grandes personajes del alpinismo francés de esos momentos. Louis Lachenal, oriundo de Annecy y profesor de la Escuela Nacional de Esquí y, Lionel Terray, nacido en Grenoble, formaban la “cordada irresistible”, vencedora de algunas de las paredes técnicamente más difíciles, más temidas y, también más hermosas de los Alpes. Tanto ellos como Gaston Rebuffat, venido al mundo en Marsella, habían logrado la hazaña nada fácil, de ingresar en la famosa Compañía de Guías de Chamonix – nada fácil por su condición de “extranjeros”, no nativos del valle – todavía hoy única en el mundo, por la calidad y el número de sus miembros. Jacques Oudot, cirujano y montañero, ejercía de médico del grupo; su papel, dado el curso que tomaron los acontecimientos, iba a tornarse, por desgracia, primordial. Marcel Ichac, el cineasta, era el único que poseía experiencia propia en las montañas de Asia, tras haber participado en la salida de 1936 al Karakorum. Cerraba la lista otra experta cordada, la compuesta por Marcel Schatz, parisino y, Jean Couzy, ingeniero aeronáutico, a quien sus 27 años convertía en el benjamín del equipo.
El objetivo de la expedición se planteaba, en una elección entre dos “ochomiles”, a resolver sobre el propio terreno, un lugar acerca del cual no existía ninguna información: el Dhaulagiri (8.167 m) o el Annapurna (8.091 m) ambos en el recién abierto territorio nepalés. En caso de no hallar una ruta practicable hacia la cima de ninguno de los dos, el equipo debía intentar ascender algunas cumbres menores, a modo de “premio de consolación”. Los expedicionarios salieron en avión hacia la India y, aterrizaron en Nueva Delhi a principios de abril.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.