El átomo y los antiatomistas. XVII
Ciertamente las tonterías que se dicen sobre el mundo, son tan poco razonables, que no parece que hayan contemplado jamás, la magnífica belleza del firmamento. Y en el “Tratado del destino” dice Cicerón: “El átomo se desvía, según Epicuro. ¿Y por qué? En Demócrito tenían otra fuerza motriz, el impulso que llamamos choque; tú, Epicuro, les has dado gravedad y peso. ¿Cuál es, pues, en la naturaleza, esta nueva causa que hace que los átomos se desvíen? ¿Acaso decide la suerte cuál de ello se desvía y cuál no? ¿Y por qué la desviación es tan pequeña y no mayor? ¿Por qué se desvían un solo intervalo y no dos o tres? Esto es decir cómo quieres que sean las cosas y, no discutir como son en realidad. Dices que el átomo cambia de lugar y, se desvía sin impulso exterior; que no hay, en el vacío que atraviesa, ninguna causa que explique por qué se desvía de su trayectoria; y que tampoco en el propio átomo, se produce ninguna modificación, que explique por qué no conserva, el movimiento natural resultante de su peso”.
- Publicado en Tribuna Libre
