Durante largo tiempo se dejó sentir la influencia del descubrimiento de Heráclito, sobre el desarrollo de la filosofía griega. Los sistemas filosóficos de Parménides, Demócrito, Platón y Aristóteles, pueden describirse todos adecuadamente, como otras tantas tentativas, de resolver los problemas planteados, por este universo en perpetua transformación, descubierto por Heráclito. Difícilmente puede sobreestimarse, la grandeza de este descubrimiento, que ha sido calificado de aterrado y, cuyo efecto se ha comparado, con el de un “terremoto en el cual…todo parece oscilar”. A Popper no le cabe duda alguna, de que Heráclito llegó a este descubrimiento, debido a terribles experiencias personales, padecidas como los resultados de los trastornos sociales y políticos, de la época que les tocó vivir. Heráclito, el primer filósofo que se ocupó, no ya “de la naturaleza”, sino incluso de problemas ético-políticos, vivió en un momento histórico de revolución social. Era la época en que las aristocracias tribales griegas, comenzaban a ceder, ante el nuevo empuje de la democracia.