Mecánica cuántica. Incertidumbre en Copenhague, VII
Mientras Erwin Schrödinger, Niels Bohr y Werner Heisenberg discutían en Copenhague, en octubre de 1926, Wolfgang Pauli estaba analizando en Hamburgo, la colisión de dos electrones. Entonces fue cuando, sirviéndose, de la interpretación probabilística de Max Born, descubrió lo que, en una carta a Heisenberg, describió como “punto oscuro”. Pauli descubrió que, cuando los electrones colisionan, sus respectivos momentos “deben ser asumidos como controlados” y sus posiciones “descontroladas”. Un cambio probable de “momento”, va acompañado de un cambio simultáneo, aunque indeterminable, de posición. Pauli había descubierto, que uno no podía “preguntarse simultáneamente”, por el momento (p) y la posición (q), “uno puede ver el mundo con el ojo p o con el ojo q – subrayaba Pauli – pero cuando uno abre ambos ojos a la vez, uno de ellos desaparece”. Pauli no siguió profundizando en estas ideas, pero su “punto oscuro” acechaba tras la mente de Heisenberg, cada vez que, durante los meses previos al descubrimiento del principio de incertidumbre, se enfrentaba con Bohr, al problema de la interpretación y, de la dualidad onda-partícula.
- Publicado en Tribuna Libre