Los griegos. Heráclito. XXXI
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
2.2 La pregunta por la naturaleza y la búsqueda del “primer principio”.
El nacimiento de la filosofía occidental, se suele emparejar con el “paso” de “lo mítico a lo racional”, en el intento de dar razón, de todo cuanto hay y, ello, con la convicción básica, de que el desorden y la multiplicidad aparentes, de la naturaleza, se someten – en última instancia – a un orden inaparente pero estable y, a un primer principio sustantivo y esencial. En un sentido amplio, los mitos son un conjunto de narraciones poéticas tradicionales, que responden sin paliativos, a las cuestiones más radicales, que atañen al ser humano. La filosofía no renuncia a tales cuestiones, pero las acomete de otro modo. Por otra parte, no se olvide, que los mitos, no son un conjunto de relatos neutros, sino que hay una “posición intelectual” subyacente, ya que presentan una explicación, que quiere pasar por válida, del origen del cosmos, los dioses la vida y la sociedad. Hay “representación mítica”, pero también “pensamiento mítico, por eso dijo Aristóteles, que “también el que ama los mitos, es, en cierto modo filósofo. El Estagirita reconoce que la mitología y la filosofía, tiene un origen común: el sentimiento de “admiración”, ante lo que nos rodea, si bien, “los poetas dicen muchas mentiras” y, es preciso reconocer, que sólo la filosofía, ofrece un verdadero conocimiento, de las causas de las cosas.
En consecuencia, los acontecimientos de la naturaleza, encuentra su sentido en el mito y, dependen de la antojadiza, voluntad de los dioses, o bien de un destino inexorable e impersonal. En adelante, lo que sucede es que la idea de “destino”, será sustituida por la de “necesidad”, desojándola de su ropaje irracional. Se toma consciencia pues, de que las cosas naturales no suceden, cuando los diose quieren, sino “cuando” y “como” tiene que suceder, puesto que obedecen a principios inmutables y, humanamente accesibles.
Así nació la filosofía, tratando de comprender la naturaleza, tratando de desvelar la razón última y verdadera, de ese universo que se le presentaba misteriosamente ante o ojos. Ni la astronomía ni la matemática, nacieron con los griegos, tampoco el pensamiento racional como tal, pero no es menos cierto, que los griegos, hicieron un uso propio e inédito de la razón, sumamente provechoso para la posteridad. Se trata de una rigorosa búsqueda, del sustento invisible de lo visible o fenoménico, para – em última instancia – alcanzar una recta comprensión, del trabado y subterráneo, funcionamiento del cosmos. Lo importante, en definitiva, no es zanjar la cuestión, de si los griegos fueron o no, los primeros en hacer un uso teorético, de la razón, sino profundizar en el hecho de que acaso, lo primero que hicieron con ella, fue aplicarla, al estudio del mundo natural, que nos envuelve y soporta. Por eso, desde el inicio, no se entiende la pregunta por lo físico, sin referirla a la pregunta por lo metafísico.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.