Pureza y peligro
Tomo el título en reconocimiento a Mary Douglas. Lo demás es responsabilidad del que escribe. La irracionalidad extrema es una forma depurada de pureza. Y viceversa, la pureza extrema conduce inexorablemente a formas perversas de ser. Parece abstracto, pero vamos con ello. Hablemos de altares y sacrificios. La patria, la religión, el pueblo, nosotros, todas son hogueras en las que inmolar el bien ajeno y hasta el propio bien. Una vez encendido el faro de la sinrazón siempre habrá quien acuda como polillas a luz. Así, no existe un español puro de ADN, por más limpieza de sangre que se tercie. Pero sí existe la idea de la pureza española. Una idea. Que enarbolada como bandera y mito, puede ser estandarte con el que golpear a cualquiera.
- Publicado en Opinión