Derechos humanos
- Escrito por Antonio F. Alaminos
- Publicado en Opinión
En su visita a Cisjordania un grupo internacional de diplomáticos recibió disparos de advertencia que les obligó a abandonar la zona. La justificación israelí fue que se habían salido de la ruta. Si la visita quería comprobar algo, pues ya para que más. Si amenazan disparando a un grupo de diplomáticos imagínense como les va a los palestinos que no son diplomáticos ni les protege un estado.
Todo va en parámetros culturales. Una confrontación entre dioses y ciudadanos. Prometeo robó el fuego de la razón a los dioses, pero sus adoradores no abandonaron la tierra. Para ellos todo lo humano es argumento inútil. El derecho es también otro argumento inútil. ¿Qué es la ley de los hombres frente a la ley de Dios? ¿Qué significa lo humano comparado con la voluntad divina? Los derechos humanos son de otro mundo, de la razón y la ilustración, no del fanatismo religioso.
Solo reconociendo que las visiones del mundo son contradictorias e incompatibles se puede interpretar la muerte y destrucción desatada en Palestina. Y no caben las sorpresas. Un líder israelí afirma que los bebés palestinos son los enemigos de Israel y que deben ser todos exterminados. Según el Evangelio de San Mateo en el Nuevo Testamento al rey Herodes le llega el rumor de que un niño llamado Jesús de Nazaret está destinado a ser el Rey de los judíos. Herodes I el Grande ordenó la muerte de todos los menores de dos años de Belén. La historia se repite y no porque sobrevivan los actores, sino porque permanecen las axiologías.
La guerra de Ucrania, más allá de los recursos económicos y el poder, se argumenta sobre la identidad nacional. Las posiciones se legitiman en ella, en la patria; un nacionalismo que en determinadas circunstancias es compatible con el derecho y lo humano. Se intercambian muertos y prisioneros. En Gaza y Cisjordania la matanza se legitima, más allá del terror de Hamas o la supervivencia política de Netanyahu, en el derecho divino. Un fanatismo religioso incompatible con el derecho racional o la concepción de lo humano como categoría universal. El abandono de la prioridad de rescatar a los rehenes lo demuestra. Y esa es otra como la primera. Si abandonan a los que consideran suyos que no harán con los que no considera humanos.
Israel está realizando de facto una enmienda a la totalidad de la Ilustración europea. En esa tarea encuentra aliados en aquellos partidos y gobiernos, europeos y no europeos, que también comparten el objetivo de redefinir lo humano, si bien ellos recortándolo con las tijeras del derecho.
Europa se juega no su alma, cosa de religión, sino sus principios fundamentados en la razón. Hasta ahora el águila regresaba cada día para picotear el hígado de la democracia. Picotazos dados en los pseudomedios con bulos, en propuestas políticas homófobas, en lawfares judiciales, en racismos, xenofobias, aporofobias… El día que mueran cientos de miles de gazatíes por hambre, bomba o disparo podremos celebrar el Día de los Santos Inocentes Europeos. Porque los bebés y niños palestinos habrán muerto, mueren y morirán físicamente, pero en Europa habrá muerto la inocencia de una civilización. Prometeo será olvidado y el fuego de los derechos humanos se habrá apagado para siempre. Ya solo seremos sombra de lo que fuimos, el pabilo quemado de una idea que se encendió en el “Siglo de las Luces”. Prepárese para descubrir cómo deslumbra la oscuridad.
Antonio F. Alaminos
Catedrático de Sociología Matemática.