Palestina concentró 62 de los 189 periodistas asesinados en el bienio, mientras que la impunidad por estos crímenes volvió a aumentar hasta el 86 %. Los profesionales locales siguen siendo los más expuestos a la violencia.
Los asesinatos de periodistas volvieron a aumentar en el mundo durante 2024 y 2025. En esos dos años fueron asesinados 189 profesionales de la información, un 20 % más que en el bienio anterior, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). El incremento está relacionado principalmente con la violencia en países en conflicto, especialmente en Palestina, donde se registraron 62 muertes.
El informe sobre la seguridad de los periodistas y la impunidad de los crímenes contra ellos contabiliza 92 asesinatos en 2024 y 97 en 2025. De los 189 casos registrados, 127 se produjeron en países afectados por conflictos armados, lo que representa el 67 % del total.
La organización advierte de que esta tendencia al alza comenzó en 2023 y está relacionada, entre otros factores, con el uso de drones. Estos dispositivos fueron responsables de más de una cuarta parte de las muertes contabilizadas durante el periodo analizado.
Palestina concentra el mayor número de asesinatos
Los países árabes fueron la región más afectada, con 97 periodistas asesinados. Palestina encabezó las cifras, con 30 víctimas en 2024 y 32 en 2025.
La Unesco también alerta de un incremento de los asesinatos de periodistas en grupo en zonas de guerra. Este patrón podría indicar que algunos profesionales fueron seleccionados deliberadamente como objetivo, una práctica que, según la organización, puede constituir un crimen de guerra.
«Los periodistas locales que cubren conflictos armados, corrupción, política y delincuencia siguen siendo, con diferencia, el colectivo más vulnerable», señala el informe.
En los últimos veinte años, desde que la Unesco comenzó a realizar un seguimiento sistemático en 2006, se han registrado 1.641 asesinatos de periodistas, trabajadores de medios de comunicación y creadores de contenidos en redes sociales. La media equivale a una muerte cada cuatro días.
América Latina y el Caribe, entre las regiones más afectadas
América Latina y el Caribe fue la segunda región con más asesinatos de periodistas durante el bienio, con 37 casos: 14 en 2024 y 23 en 2025.
A continuación se situaron Asia y el Pacífico, con 34 muertes —21 en 2024 y 13 en 2025—, y Europa central y oriental, con 14 asesinatos en total: cinco en 2024 y nueve en 2025.
En contraste, las regiones que no se encuentran en situación de conflicto registraron 62 asesinatos, la cifra más baja de los últimos 18 años.
La Unesco considera que esta evolución demuestra que es posible reducir la violencia mediante la cooperación y la puesta en marcha de mecanismos nacionales de protección. Sylvie Coudray, directora de Libertad de Expresión y Educación en los Medios de la organización, destacó como ejemplo las iniciativas desarrolladas en México.
Los periodistas locales soportan el mayor riesgo
El informe pone de relieve que la amenaza afecta especialmente a quienes trabajan en sus propios países. El 93 % de los periodistas asesinados durante el periodo analizado eran nacionales del lugar donde fueron víctimas de la violencia.
La organización relaciona esta situación con la exposición directa de los profesionales locales a los conflictos y con las dificultades de acceso de corresponsales y enviados especiales extranjeros a determinados territorios de alto riesgo, como Palestina.
También se mantiene la vulnerabilidad de las mujeres periodistas. En 2024 y 2025 fueron asesinadas 14, la misma cifra absoluta que en el bienio anterior. Sin embargo, debido al aumento general de los asesinatos, su proporción descendió al 7 %, el porcentaje más bajo de la última década. Todas menos una murieron en países en conflicto.
La impunidad vuelve a crecer
A la violencia contra los profesionales de la información se suma la falta de investigación y castigo de los responsables. La tasa mundial de impunidad por los asesinatos de periodistas aumentó un punto respecto a la medición anterior y se situó en el 86 %, lo que supone un retroceso hasta los niveles de 2022.
Pese a este empeoramiento, el indicador continúa por debajo del 95 % registrado en 2012. La Unesco recopiló información mediante consultas a 78 Estados miembros y solicitó datos sobre 1.358 casos sin resolver. Treinta países no respondieron, una cifra superior a la de la consulta precedente.
Irak, con 168 casos y sin respuesta a la petición de información, y México, con 141 y que sí contestó a la organización, fueron los países más afectados dentro de la investigación sobre la impunidad.
El informe también advierte de una menor implicación de los Estados en la adopción de medidas destinadas a mejorar la seguridad de los periodistas y combatir los crímenes contra ellos.
Más desapariciones, detenciones y acoso
La inseguridad de los periodistas no se limita a los asesinatos. La Unesco alerta de un deterioro general de la libertad de prensa, acompañado de un aumento de las agresiones, las intimidaciones, las detenciones arbitrarias y el acoso judicial, incluidas las denuncias abusivas destinadas a obstaculizar el trabajo informativo.
Los datos recopilados por organizaciones de la sociedad civil y recogidos en el informe sitúan entre 98 y 160 las desapariciones de periodistas durante 2024 y 2025.
En cuanto a las detenciones, las cifras varían según las fuentes: Reporteros Sin Fronteras contabilizó 938, mientras que el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) registró 466.
Los datos dibujan un escenario preocupante para el ejercicio del periodismo: más asesinatos en zonas de guerra, una elevada impunidad y un incremento de las amenazas contra quienes informan. Para la Unesco, garantizar la seguridad de los profesionales y perseguir los crímenes cometidos contra ellos sigue siendo una tarea pendiente para los Estados.





