● Durante la 50.ª BSE Lecture, Ricardo Reis analizó cómo el aumento de la deuda pública puede abrir una nueva etapa de dominancia fiscal y aumentar la presión sobre los bancos centrales.
● La conferencia abordó cómo la regulación bancaria, las intervenciones en los mercados de deuda, las líneas de liquidez y las stablecoins pueden abrir nuevos puntos de contacto entre la política fiscal y monetaria.
● La sesión, que reunió a cerca de 90 asistentes, concluyó con el reto de establecer límites institucionales claros para evitar que los objetivos fiscales terminen condicionando las funciones de estabilidad financiera y de precios de los bancos centrales.
El crecimiento de la deuda pública puede aumentar la presión sobre los bancos centrales y abrir una nueva etapa en la relación entre política fiscal y monetaria. Esta fue una de las principales cuestiones planteadas por Ricardo Reis, profesor de la London School of Economics (LSE), durante la 50.ª edición de las BSE Lectures, organizada por Barcelona School of Economics (BSE), con el apoyo de Banc Sabadell, el pasado 23 de octubre.
Ante cerca de 90 asistentes, Reis abordó lo que denomina una posible nueva etapa de dominancia fiscal, una situación en la que las necesidades de financiación pública pueden terminar condicionando las decisiones y herramientas de los bancos centrales.
La conferencia, presentada bajo el título Fiscal Dominance Redux, partió de un contexto marcado por el fuerte crecimiento de la deuda pública en numerosas economías durante las últimas décadas y analizó cómo han evolucionado las vías a través de las cuales los bancos centrales pueden terminar contribuyendo, directa o indirectamente, a aliviar la carga de esa deuda.
De imprimir dinero y bajar los tipos a una tercera vía
Reis repasó dos mecanismos históricos de financiación monetaria. El primero, la creación de dinero para financiar directamente el gasto público, una práctica capaz de generar ingresos a corto plazo pero que termina trasladándose a los precios y alimentando las expectativas de inflación.
El segundo pasa por mantener los tipos de interés bajos, reduciendo temporalmente el coste de financiación de la deuda. Sin embargo, Reis señaló que este mecanismo tampoco está exento de riesgos, ya que prolongarlo puede terminar generando presiones inflacionistas.
La independencia de los bancos centrales, la prohibición de monetizar directamente la deuda y el establecimiento de objetivos claros de inflación han servido durante las últimas décadas como barreras institucionales frente a estos mecanismos.
Sin embargo, Reis planteó durante su intervención una tercera vía vinculada a las responsabilidades de estabilidad financiera que han asumido los bancos centrales.
Además de controlar la inflación y fijar los tipos de interés, las autoridades monetarias cuentan hoy con un papel mucho más amplio en la supervisión bancaria, la regulación macroprudencial, los mercados financieros y la provisión de liquidez.
Reis destacó, por ejemplo, que más de la mitad del personal del Banco Central Europeo trabaja actualmente en funciones relacionadas con la supervisión, una muestra del peso que ha adquirido esta tercera función de los bancos centrales.
Regulación bancaria y mercados de deuda
Una de las vías analizadas durante la conferencia fue la regulación macroprudencial.
Los requisitos de seguridad y solvencia pueden llevar a las entidades financieras a mantener deuda pública en sus balances. Para Reis, este tipo de políticas puede generar una demanda adicional de bonos soberanos y modificar las condiciones en las que los gobiernos se financian.
La tensión aparece porque las decisiones regulatorias pueden perseguir simultáneamente objetivos distintos: garantizar la estabilidad del sistema financiero, estimular el crédito y la actividad económica o reducir el riesgo de futuras crisis bancarias.
La conferencia abordó también el creciente papel de los bancos centrales en los mercados de deuda pública.
Reis señaló que la expectativa de que una autoridad monetaria intervenga en momentos de tensión puede modificar el comportamiento de bancos, inversores y otros participantes del mercado, que pueden asumir más riesgo o incrementar su apalancamiento anticipando ese respaldo.
Del BCE a las stablecoins
La ampliación de las funciones de los bancos centrales va más allá del sistema bancario tradicional.
Reis analizó también las líneas internacionales de liquidez entre bancos centrales, que permiten proporcionar divisas durante situaciones de crisis y pueden, al mismo tiempo, sostener la demanda de deuda pública.
Otro de los ámbitos emergentes es el de las stablecoins y el dinero digital privado. Sus emisores obtienen ingresos invirtiendo parte de los fondos recibidos en deuda pública, lo que aumenta la demanda de estos activos, pero al mismo tiempo compiten con el dinero emitido por los propios bancos centrales.
Este escenario obliga a las autoridades monetarias a tomar nuevas decisiones: desde la posibilidad de desarrollar sus propias monedas digitales hasta cómo regular la creación de dinero privado o qué papel asumir ante una eventual crisis de las stablecoins.
El reto: preservar la independencia de los bancos centrales
La conclusión de Reis apunta a un reto institucional.
Si la deuda pública continúa aumentando, también puede crecer la presión para utilizar estas herramientas de estabilidad financiera de forma que contribuyan indirectamente a facilitar su financiación.
El problema, según el análisis presentado, es que el mandato de estabilidad financiera es más amplio y está menos delimitado que el objetivo de inflación, lo que deja un mayor margen de interpretación sobre cuándo y cómo debe intervenir un banco central.
Por ello, Reis plantea la necesidad de establecer límites institucionales suficientemente claros para evitar que los objetivos fiscales terminen imponiéndose sobre las funciones de estabilidad financiera y de precios de los bancos centrales.
La conferencia de Ricardo Reis marcó además la 50.ª edición de las BSE Lectures, el ciclo con el que Barcelona School of Economics reúne en Barcelona a investigadores internacionales para abordar algunos de los principales debates de la economía contemporánea.





