Lo que realmente pretendemos, es fundamentar una vía hermenéutica audaz y, aún por explotar. El título: ”Heráclito: naturaleza y complejidad”, alude a dos cosas que, por lo pronto, se nos antojan bien distintas. Es sabido que “naturaleza” es un concepto central para los presocráticos; “complejidad” hace referencia, a temas que nos ocupan y preocupan en el presente. Pudiera entonces pensarse, quizá no sin razón, que se cae en la tentación de proponer, una de esas interpretaciones, que se dicen “actuales”, pero que, a fin de cuentas, no aportan nada realmente provechoso. Acaso no haya nada más alejado de nuestra intención. Tenemos que ver con Heráclito de principio a fin, con sus textos, con las interpretaciones clásicas de su filosofía y, con el brillante trabajo, que ha llevado a cabo la filología clásica, a partir del siglo XIX, especialmente en Alemania. Lo primero que llama la atención de los presocráticos, es la cantidad y diversidad de interpretaciones filosóficas, que se dan en su pensamiento. Y, ante todo, se trata de no hacer decir a los textos, “ni más ni menos de lo que dicen”.