Bohr. Biología y Mecánica cuántica. V
En particular, toda experiencia que tenga por objeto, fijar las coordenadas de espacio y tiempo, de un electrón en un átomo, entrañará inevitablemente un cambio, incontrolable en principio, de cantidad de movimiento y energía, entre el átomo y los instrumentos de medida, que destruirá por completo, las notables leyes de estabilidad atómica, debidas al cuanto de acción. Inversamente, toda investigación de leyes semejantes, cuyo enunciado mismo implique la conservación de la energía y de la cantidad de movimiento, nos impondrá en principio, una renuncia a localizar en el espacio y en el tiempo, los electrones individuales del átomo. Lejos de ser contradictorios, los diferentes aspectos de los fenómenos cuánticos, revelados en condiciones experimentales, que se excluyan mutuamente, han de considerarse como complementarios, dando a esta palabra un nuevo sentido. Este punto de vista de la complementariedad no significa en modo alguno, una renuncia arbitraria a un análisis detallado de los fenómenos atómicos, sino que, por el contrario, es la expresión de una síntesis racional, de toda la experiencia acumulada en este campo, experiencia que sobrepasa los límites, entre los cuales el ideal de causalidad, encuentra sus posibilidades naturales de aplicación.
- Publicado en Tribuna Libre