Juan Antonio Palacios Escobar

Bulos políticos

Antes, hace solo una década, difundir una noticia llevaba su trabajo y su tiempo. Hoy colocar cualquier mensaje, a través de las redes sociales, exige solo unos segundos o todo lo más minutos. Si se trata de noticias falsas o bulos políticos, estos no solo se extienden de una parte a otra del Planeta sino que terminan ocupando las portadas de todos los medios escritos, hablados y televisados.

Pistas y pactos

Cuando nadie tiene mayoría suficiente para gobernar, necesita llegar a acuerdos y pactar con otras fuerzas políticas. Esto exige unas dosis de inteligencia y pragmatismo entre lo que se desea y el idealismo y aquello que puede ser posible y realizable.

Candidaturas del futuro

Cuando tras seis meses envueltos en campañas, Autonómicas, Generales, Locales y Europeas, entre mítines, actos sectoriales, repartos de programas y todo tipo de mercaderías, depositamos el pasado domingo nuestros votos. Hay dos cosas que han quedado claras, el fortalecimiento, la expansión y la consolidación del voto socialista y el declive del voto popular.

Mensajes de todos los colores

En nuestros 8.131 ayuntamientos con sus singularidades, en 12 autonomías y en 28 países europeos estamos escuchando en estos días mensajes de todos los colores, desde la ultraderecha a la ultraizquierda, de la regresión al progreso, del rigor y el compromiso ciudadano a la demagogia.

Menos ruido y más sosiego

“A la memoria de un gran patriota, Alfredo Pérez Rubalcaba”

Dicen que somos ciudadanas y ciudadanos de un País que es capaz de escribir los mejores epitafios y despedidas, mientras que solemos ser crueles y corrosivos con quienes, con todos sus errores e inconvenientes , demuestran altura de miras y generosidad y colocan los intereses generales por encima de los particulares.

Bandazos y volantazos

Las personas somos contradictorias entre nuestros pensamientos y actuaciones. Es lógico y razonable, que cambiemos de opiniones y modifiquemos nuestras conductas. Cuando esto se da en responsables públicos resulta más evidente y se convierte en noticia y motivo de crítica por parte de sus adversarios.

Ganar y gobernar

En política como en la vida, y más en una sociedad competitiva, es importante ganar, pero resulta más efectivo gobernar. Que nosotros como personas sepamos qué queremos y hacia dónde vamos, y que como partido seamos capaces de transformar la realidad desde nuestras decisiones.

Una campaña extraña

Toda campaña política tiene su alma y su armario, sus protagonistas y su público, cifrado en los candidatos y sus equipos , sus militantes y simpatizantes, su metodología , sus programas y promesas, sus estrategias y por qué no decirlo sus imprevistos a los que hay que saber darle respuesta con prontitud y acierto.

Hagamos que pase

Hay cosas que nos gustarían que pasaran y no ocurren, y otras que si suceden dependen única y exclusivamente de nosotros. En los últimos días el lema del PSOE, de HAZ QUE PASE, ha levantado todo tipo de comentarios, a favor y en contra.

Carrera de disparates

La precampaña electoral que debería ser un escenario para que cada cual planteara sus propuestas y expusiera sus alternativas de solución a nuestros problemas, se ha convertido en una competición, en una carrera de disparates. Muchos de los personajes del panorama político, cada vez que abren la boca, sube el pan.

Sin complejos

Al principio era sin levantar sospechas, porque todos los más y los menos, los radicales y los moderados, estaban cobijados bajo el paraguas del PP, desde el centro derecha hasta la extrema. Pero ahora no, habían decidido no volar al mismo ritmo de la gaviota y querían tener voz propia o tal vez VOX.

Lenguaje electoral

De la encuesta a la propuesta, del desastre al disparate, el lenguaje político se enrarece en Elecciones, y se parece más al Camarote de los Hermanos Marx, que a un espacio en el que impera el sentido común y la sensatez.

Hay que dar la cara

No podemos escondernos ni tener miedo. En una sociedad avanzada y democrática como la nuestra, en pleno siglo XXI, nadie nos debería asustar ni amedrentar. Hemos de ser honestos y coherentes, y ningún ciudadano de bien entendería que no diéramos la cara para convencer a los demás, cuando con algunos de nuestros amigos se quiere cometer una grave injusticia.

Del yo al ya

Nos perdemos ensimismados en el YO y agobiados por las exigencias del YA. Desorientados en medio de la vorágine de la selva urbana, cual caballo de Troya que no sabemos que encierra ni hacia dónde va, faltos de mensaje y pedagogía, entre rupturas y regresiones, locuras en redes que ponen en peligro cualquier proyecto colectivo para ensalzar la megalomanía personal de los favoritos por la gente, frente a los aferrados al sillón.

Crispar y mentir

Me gustaría ser testigo antes de morirme que en España somos capaces de hacer política de coaliciones entre adversarios políticos, en beneficio del País y de la ciudadanía. No sé si como demócrata y como socialista lograré algún día asistir a esa situación, que indicaría una madurez democrática por encima de siglas y de partidos y colocando la POLÍTICA, por encima de los intereses personales.

Amo a España

Ya sabemos que el 28 de Abril de 2019, celebraremos Elecciones Generales, así lo anunció el Presidente Pedro Sánchez, el pasado viernes día 15 de febrero. Como ciudadano, demócrata, patriota y socialista “Amo a España”, un País plural y donde quepamos todo, inclusivo y respetuoso, no una tierra excluyente, en la que algunos se apropien de la misma y defiendan que solo caben ellos.

Del monte a las cavernas

Palabras y silencios. Confrontaciones y diálogos. Crispaciones y serenidades. Como persona., demócrata y socialista confieso que estoy seriamente preocupado y me pregunto ¿Qué está pasando en el mundo y como consecuencia qué ocurre en nuestro País?

A través de la ficción

A veces como mejor entendemos la realidad es a través de la ficción. En ese camino que vamos construyendo con los años hay heridas que tardan en cicatrizar y brechas que se agrandan cada vez más. Valoramos lo importante que resulta ser leal y sincero y no intentar manipular las situaciones para engañar o mentirnos a nosotros mismos.

Nada está en su sitio

En los últimos tiempos todo parece haber cambiado y nada estar en su sitio. Desde una posición ética del ejercicio de la política es legitima la discrepancia, y el debate argumentalmente duro, lo que no es admisible es abrir la veda del “todo vale” para darle carta de naturaleza a la mentira y el insulto.

Sensatez versus disparate

Cuando el mundo entero está pendiente del rescate de Julen que es como si fuera el hijo de todos en toda una obra de ingeniería humana, si observamos, de cerca o de lejos, la realidad política veremos actuaciones y decisiones sensatas y otras disparatadas. A decir verdad, en el momento actual, el bosque de las segundas nos impide ver el oasis de las primeras. Y hay momentos en los que echamos de menos la sensatez frente a la abundancia de disparates.

Todo cambia

A partir de las últimas Elecciones Andaluzas, la política a nivel nacional ha cambiado. Y no solo este cambio se va a sustanciar por una mayor presencia de VOX en Autonomías y Ayuntamientos, sino que desde ahora en adelante y tomando como horizonte el próximo 26 de Mayo, todos los agentes políticos han de colocarse otro chip.

Eventos y curiosidades

Nuestra realidad está repleta de eventos y curiosidades. No debemos en ese camino entre la rutina y la sorpresa, alimentar sueños infundados y expectativas excesivas. Tenemos que superar los miedos, manteniendo claras nuestras ideas y apostando por nuestra felicidad presente y futura.

Todo atado

Todos los pactos en democracia pueden ser legales e incluso legítimos, lo que no es de recibo que los actores políticos nos quieran vender gato por liebre, pretendan hacernos ver lo que no es y que lo que ayer eran líneas rojas y provocaban que se taparan las narices, ahora lo justifican y les parece muy bien.

Miedo o diálogo

La realidad es vertiginosa en sus acontecimientos, y nos ofrece cada instante noticias y titulares. Vivimos momentos apasionantes, en los que hay quienes se empeñan en infundir miedos, fobias y hacer de los problemas conflictos, mientras otros sostienen que es mejor establecer diálogos entre posiciones contrapuestas y tender puentes para intentar limar las diferencias.

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