Déspotas y manipuladores
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Los déspotas y manipuladoras están llenos de prejuicios y causas muchos perjuicios. Lo que dicen es ofensivo y lo que hacen es destructivo .Sus actuaciones están más llenas de oscuridades que de claridades ,y su dialéctica es más familiar en un infierno difícil de salir que a un paraíso al que no suelen llegar.
No soportan cuando alguien no les da la razón y les pone de manifiesto sus contradicciones y sus excesos. Dejan en la memoria de los demás más malos momentos que buenos y reducen a la nada o detienen la información el oficio de buscar, situándose a merced los insultos mofas y faltas de respeto, manteniendo la conciencia tranquila aunque tengan la consciencia intranquila.
Muchas veces no estaba acostumbrado a dimitir , porque no iba a asumir con la responsabilidad y desviaba el foco hacia otros que cargaran con la culpa, y la carestía de la cesta de la compra se suma al precio de la vivienda como factor negativo en el día a día de las familias, neutralizando los aumentos salariales de los últimos años y ensanchando la brecha generacional.
La falta de mayorías sólidas no es culpa del sistema, sino del mal uso que hacen de él quienes buscan aferrarse al poder. La industria digital de la manipulación romántica supone a estas alturas un enorme negocio global, que puede dibujarnos un círculo del fraude.
A partir de cierto momento , haríamos mejor en asumir nuestra condición de veterano, abrazar cierta sobriedad y dejar paso a los chavales que empujan la puerta con ganas. Pero no olvidemos, que nos educaron para imponernos, y acabamos refugiados en el patetismo de quien para intentar no envejecer, prefieren no madurar.
Pero no olvidemos, que nos educaron para imponernos, y acabamos refugiados en el patetismo de quien para intentar no envejecer, prefieren no madurar. Entre pactos y renuncias, tenemos que capturar la realidad como una fotografía que tenga vida propia y brille por si mismo.
Los déspotas y manipuladores tienen más demagogias que motivos, y les cuadra a la perfección lo que decía Lenin “Solo los necios discuten los hechos, o utilizan la mentira como la marca Mazón que decía estar en contacto permanente con Feijóo para tenerlo informado y no habló con él hasta las 21,30 horas. Todo huele a qué mienten los dos.
No se trata de definir una doctrina moralizante, sino un programa de acción ajustado a los problemas reales, tal como defiende el socialista y nuevo alcalde de Nueva York Zohran Mandani. No lo tiene fácil, desde luego: ya que la alcaldía de la ciudad carece de medios fiscales para poder financiar todas sus propuestas.
Lo cierto es que ha señalado un camino para la reconstrucción de una izquierda estadounidense, en otros momentos mortecina, y lo ha hecho de forma astuta y eficaz como elegante. Importan las ideas, pero también las cualidades de quien las representa.
En el imperio de los déspotas y manipuladores dentro del mercado de la desinformación, estamos perdiendo la batalla de la opinión pública contra narrativas tóxicas, simplistas y a menudo orquestadas. No debemos resucitar solo los mercados o la ética, sino que tenemos que revivir el diálogo entre ambos conceptos. Tenemos que aprender que el reto educativo no es prohibir, sino enseñar a convivir con los demás y a manejar las nuevas tecnologías con criterio y conciencia, para ampliar no solo nuestras capacidades sino nuestra humanidad.