“Así ha muerto un compañero”: recordando a Tomás Centeno
Tomás Centeno se quitó la vida, a finales de febrero de 1953 en los calabozos de la Dirección General de Seguridad de Madrid, seguramente desesperado después de sufrir torturas salvajes y con su cuerpo totalmente destrozado, aunque Rodolfo Llopis negó en El Socialista la posibilidad de que se hubiera suicidado, sino que había fallecido directamente por las torturas recibidas. En todo caso, fue víctima directa de la represión franquista. Tomás Centeno Sierra, al que hoy no parece que se le recuerde, fue un hombre que dedicó sus últimos años de vida a colaborar en mantener la organización de la UGT y del PSOE en el interior, en la clandestinidad. En estos días hace ya setenta años de su muerte.
- Publicado en Tribuna Libre