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La Barricada de Eureka


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En un artículo anterior nos hicimos eco de la importancia que supuso para la economía australiana la fiebre del oro a mediados del siglo XIX. Pero este hecho también desencadenó conflictos sociales y políticos que marcaron el futuro del país. Este artículo resume lo que se conoce como la “Barricada de Eureka” entre los últimos días de noviembre y primeros de diciembre de 1854.

Como es sabido, la fiebre del oro atrajo a muchos emigrantes con sus familias a Australia, pero, además de la dureza física que suponía buscar oro, había otras dificultades para hacerlo. Había que conseguir una licencia ante una administración profundamente corrompida y por la que había pagar cantidad, sin olvidar que debía ser renovada periódicamente, porque era una forma muy rentable de recaudación fiscal para las autoridades. Eso provocó que los buscadores de oro comenzaran a protestar contra un sistema que consideraban injusto. Esas protestas llevaban consigo, además, demandas de signo democrático, es decir, se exigía poder contar con representación para defender sus intereses y derechos, es decir, poder votar.

En septiembre de 1854, ante el aumento del incremento de la frecuencia de recaudación la tensión comenzó a aflorar.

El 28 de noviembre estalló el primer enfrentamiento violento entre los soldados y los mineros, resultando varios heridos y un murto. Entonces, Peter Lalor, el líder del movimiento de los mineros, tuvo la iniciativa de que se levantase una barricada circularen la llanura de Eureka (Ballarat), cerca de la carretera que llevaba a Melbourne. Lalor era un minero de origen irlandés.

Los mineros también se organizaron, destacando algunos grupos de buscadores que procedían de los Estados Unidos. La barricada no era muy fuerte, pero el gobernador de Victoria, Charles Hortham no estaba dispuesto a tolerar ninguna protesta por lo que se decidió atacar la barricada en una operación rapidísima el día 3 de diciembre.

Se detuvo a ciento veinte personas acusadas de rebelión, aunque solamente se llevó a trece a juicio, que comenzó el 22 de febrero de 1855. El jurado les declaró no culpables, poniendo con este hecho el punto de partida de la democratización en Australia.

Este hecho se ha convertido casi en un mito en Australia porque se considera, como hemos apuntado, el inicio de la democracia en el país, pero también hay historiadores que cuestionan la importancia de la rebelión, y consideran que se ha magnificado porque el país no tiene en su historia una revolución como en el Reino Unido, Estados Unidos o Francia.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.