Del poder de los mediocres a la derrota de la honestidad
A partir del momento en el que la floreciente clase media de los ochenta. Que prefirió renunciar a las libertades políticas que le hubiesen correspondido, a cambio de un escaso puñado de beneficios económicos. Los que, a su vez, en el 2008 se comprobaron como frágiles. Se determinó que la necesidad de la revisión histórica de la llamada “transición”, se pospusiera. También fue el caso de revisar la necesaria aplicación de la aconfesionalidad del Estado español, con el cese de subvenciones a la Iglesia Católica, en cumplimiento de dicha calificación constitucional.
- Publicado en Tribuna Libre
- Escrito por Alberto Vila