La visión del socialismo español del socialismo norteamericano en 1886
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Los socialistas españoles, a través de El Socialista, prometieron en su segundo número abordar la situación del movimiento obrero norteamericano a comienzos de la segunda mitad de la década de los ochenta, justo cuando se produjo la trascendental Revuelta de Haymarket. La promesa se cumplió en el número 8, de 30 de abril de 1886. En nuestra pieza nos centraremos en la visión española sobre el socialismo desde el punto de vista político.
La razón para hacerlo era porque, según el periódico obrero español, los trabajadores de Estados Unidos estaban a punto de reñir la gran batalla contra los patronos y contra quienes dirigían el país, “la más liberal de las repúblicas”.
El periódico explicaba que antes de la abolición de la esclavitud no existía movimiento obrero en Estados Unidos. Así pues, nacería después de la Guerra de Secesión, en un período de auge económico. Se habrían marcado dos tendencias en dicho movimiento. Por un lado, estaría la mantenida por las Trade-Unions o las Cámaras Sindicales, una corriente proveniente de Inglaterra. Por otro lado, estaría la corriente más internacionalista de carácter socialista. Las dos corrientes tendrían una buena relación, con asistencia de delegados políticos a las reuniones sindicales, y viceversa. Ambas organizaciones en el Congreso de Filadelfia de 1874 se habían declarado solidarias con las resoluciones del Congreso Internacional de La Haya. En ese Congreso la Federación de los sindicatos había declarado que rechazaba cualquier compromiso con los partidos burgueses y decía colaborar con el movimiento político para educar a la clase obrera. En el programa político aparecía la reivindicación de una jornada laboral normal, la abolición de los impuestos indirectos, la responsabilidad de los empresarios y contratistas en los accidentes de trabajo, la higiene en los centros de trabajo, la supresión del trabajo infantil en las fábricas, la creación de oficinas de estadística obrera, etc.
Después de este trascendental Congreso se llegaron a fundar hasta dieciocho periódicos obreros, pero la crisis económica que se estaba padeciendo (recordemos que nos encontraríamos en la Gran Depresión de 1873), contuvo en cierta medida el ímpetu del movimiento obrero.
De la parte vinculada al internacionalismo surgiría el Partido Socialista Obrero, pero el periódico socialista afirmaba que su desarrollo fue complejo por las escisiones de lo que consideraba manejos de los anarquistas. No debemos confundir esta formación con el Partido Socialista de América, fundado en 1901 por Eugene V. Debs.
Una vez superada esa etapa se había desarrollado el Congreso de Baltimore en 1883 donde el Partido Obrero Norteamericano habría cobrado auge. En 1885 se había desarrollado otro Congreso con un aumento de delegados y secciones. Al parecer, seguía creciendo y se informaba que muchas secciones tenían organización militar, y los estatutos obligaban a sus miembros a armarse, una cuestión bastante peculiar en relación con los partidos socialistas europeos, pero que podemos interpretar en clave norteamericana en relación con las armas, y más en el siglo XIX.
El Partido tenía un órgano de prensa semanal, y además, había otras publicaciones con distinta periodicidad. También se publicaban folletos. El Partido apoyaba a otros en el extranjero. En ese sentido, había enviado dinero para apoyar a los socialdemócratas alemanes en unas recientes elecciones. También se había apoyado al Partido Obrero Francés.
El Partido tenía una clara vinculación europea, ya que su principal militancia era de origen alemán, es decir, que eran inmigrantes que venían de un país donde el socialismo tenía, a pesar de la persecución de Bismarck, una gran potencia. Es interesante cómo en este primer socialismo hubiera una impronta alemana, como en parte del argentino.
Contamos con un trabajo de la Universidad de Salamanca, al respecto, de Álvaro Sánchez García, titulada Estudio del socialismo en Estados Unidos: desde la descolonización hasta Bernie Sanders, junio de 2019, y que podemos consultar en la red. Por otro lado, sigue siendo muy recomendable el trabajo clásico de o de Marianne Debouzy, “El movimiento socialista en los Estados Unidos hasta 1918”, en la obra clásica dirigida por Jacques Droz, Historia General del Socialismo, en la parte en la que se estudia el período entre 1875 y 1918, obra editada en España por Destinolibro, en 1979, con varias ediciones posteriores.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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