Cosas raras bajo el suelo
Debajo de la Casa de América, en la madrileña plaza de Cibeles, pasaban –quizá siguen pasando– cosas raras. El palacio de Linares, que cuenta con el escudo heráldico más grande de la ciudad, registró durante cierto tiempo una serie de fenómenos raros: voces, quejidos, lastimeros ayes, nombres propios…; algunos los denominaban psicofonías. Se trataba, decían los enterados, de posibles encriptaciones de sonidos arcaicos, encapsulados de una manera desconocida, que ocasionalmente afloran y se dejan escuchar. Este misterio se incrustó en un recodo de los arcanos madrileños y alimentó cierto morbo conectado, casi siempre, a este tipo de fenómenos inexplicados.
- Publicado en Opinión