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Paz, multilateralismo y respeto al Derecho Internacional, objetivos de la política y la cultura españolas de Defensa


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© Ministerio de Defensa, vía Flickr © Ministerio de Defensa, vía Flickr

Clausura de las II Jornadas de Geopolítica del Instituto Español de Estudios Estratégicos en La Granja.

El despegue de la cultura española de Defensa ha experimentado un sustantivo avance durante el pasado año al decir de sus mentores. Tal progreso se ha evidenciado tras la culminación, en la localidad segoviana de La Granja, de las II Jornadas Geopolíticas que organiza anualmente el Instituto Español de Estudios Estratégicos del Centro Español de Estudios para la Defensa, CESDEN adscrito al Ministerio de Defensa. Cerca de 90 especialistas civiles y militares de toda España, entre los que han figurado académicos, científicos, juristas, tecnólogos, planificadores energéticos e industriales más sus anfitriones, analistas en Geopolítica y Geoestrategia del IEEE, han conversado y debatido en profundidad sobre el estado del mundo, aquejado de una inestabilidad geopolítica y militar conflictiva sin precedentes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

En los foros de las Jornadas se abordaron las repercusiones de este desequilibrio, causante de inquietud y preocupación en capas de la sociedad europea y española, que asisten a tres guerras en el perímetro continental europeo, en Ucrania, Palestina-Líbano e Irán, así como a la creciente percepción de amenazas en el vecindario meridional del continente, señaladamente en el Sahel.

Bajo el título de El orden internacional en transición, los expertos congregados desplegaron sus conocimientos desde la perspectiva del saber geopolítico y geoestratégico, disciplinas que relacionan el poder político y militar, más las correlaciones entre grandes potencias, con la distribución geográfica espacial en sentido amplio.

Margarita Robles, titular de Defensa, inauguró las Jornadas y tomó la palabra para señalar la importancia, que calificó de crucial, del momento geopolítico que se vive a escala mundial y la necesidad de adaptar la política española de Defensa y Seguridad a las nuevas necesidades creadas; demandó la satisfacción de las nuevas capacidades en armamento e infraestructuras derivadas de los cambios descritos, sin alterar las decisiones presupuestarias adoptadas por el Gobierno del que forma parte.

Hizo hincapié en que España demuestra estar “comprometida solidariamente en la defensa de Europa” compromiso del que, según dijo, “no duda ninguno de los 31 estados miembros de la OTAN” y remarcó la importancia de la industria de armamento y las capacidades propias, con inversiones al respecto que calificó de cuantiosas y ajustadas. Margarita Robles dio un toque de atención al explicar que, tras casi cinco años de guerra en Ucrania, “esa continuidad implica un fracaso de Europa” y propuso que debe ser enmendado. Y añadió, a propósito de la OTAN: “creemos firmemente en el vínculo euroatlántico”, para resaltar al respecto, que España “es un aliado serio y comprometido”.

Valores

En cuanto a los valores que rigen las líneas generales de la política española los definió en torno a “la paz, el multilateralismo y el respeto al Derecho Internacional” principios a los que, según la titular de Defensa, se atienen el Gobierno español y sus Fuerzas Armadas; objetivos, asimismo, que explican el significado de la presencia de contingentes militares españoles en fuerzas de interposición en Estonia, Eslovaquia, Rumanía y en la policía del espacio aéreo báltico, tras subrayar la reciente presencia de contingentes españoles en Líbano, que la ministra loó.

En la introducción de las Jornadas, su mentor, el general de brigada Víctor Bados, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, definió el propósito de este segundo evento anual: consolidar un foro estable de ideas, debates y propuestas que abra un espacio al pensamiento estratégico para proyectarlo sobre los desafíos que España encara en una escena internacional signada por guerras y desequilibrios que han alterado sustancialmente prolongados equilibrios vigentes durante siete décadas en Europa.

A lo largo de los tres días que han durado las jornadas, entre el martes y el viernes de la semana del 26 al 28 de mayo, se pusieron de relieve las contradicciones que afectan a la geopolítica y a la geoestrategia mundiales. En ellas no cabe observar la vigencia de ninguno de estos tres principios invocados por la ministra Margarita Robles que informan la política de Defensa y Seguridad española: la paz se ve conculcada por tres guerras de gran intensidad en Ucrania, Irán y Líbano-Palestina; el multilateralismo no acaba de abrirse paso frente a tendencias hacia posiciones hegemónicas, unipolares o bipolares; y el Derecho Internacional se ve ninguneado y esquivado, entre otros factores, por la superpotencia estadounidense y su aliado israelí.

Tras agradecer la presencia y las palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, el director del IEEE subrayó asimismo la calidad de los invitados y expertos asistentes, entre los que figuraron Ana de Palacio, ex ministra de Asuntos Exteriores y vicepresidenta del Banco Mundial; Claudio Aranzadi, ex ministro de Industria; Josep Borrell, ex responsable de la Política Exterior de la Unión Europea; y el embajador de España ante la OTAN, Javier Colomina.

La conferencia inaugural, titulada El orden internacional en transición: fragmentación, competencia y conflicto, corrió a cargo del diplomático español, Vicesecretario general adjunto y Representante Especial de la Alianza Atlántica para la Vecindad Sur, rubro de acción éste especialmente reivindicado por los países meridionales europeos, ribereños del Mediterráneo, los que perciben los flujos migratorios más intensos y entre los que figura destacadamente España. Colomina sugirió que el área del Sahel, ubicada en el espacio geográfico meridional contiguo al Magreb norafricano, constituye la zona del mundo que presenta mayores dosis de potenciales amenazas y riesgos.

Por otra parte, el diplomático español, que definió la OTAN como “gran mercado transatlántico”, insistió en la necesidad de atender a las exigencias estadounidenses para que “los socios europeos de la Alianza incrementen sus presupuestos destinados a la innovación y mejora de capacidades” – esto es, armamento más dispositivos y procesos asociados– fijados por Washington en un aumento de hasta el 5%. Remarcó asimismo que la OTAN mantiene constantes sus prácticas y rutinas habituales, pese a los distintos discursos y diferendos que se observan entre declaraciones y manifestaciones del Presidente de los Estados Unidos de América y algunos países europeos de la OTAN, donde se hallan desplegados 80.000 efectivos estadounidenses. Es el caso de Alemania, donde Washington ha decidido desplazar 5.000 efectivos allí estacionados hacia Polonia, lo cual ha desatado una aguda controversia.

Las raras tierras raras

Las Jornadas se hallaban distribuidas en seis mesas temáticas. La primera de ellas se denominaba Geopolítica de los bienes estratégicos, energía, recursos críticos –minerales estratégicos y tierras raras–- así como cadenas de suministros”. Los relatores, el coronel Ignacio Fuente Cobo y la analista Mar Hidalgo, pusieron de manifiesto las amplias zonas de dependencia a las que Europa se ve sometida, por ejemplo, mediante los efectos de la concentración de las llamadas tierras raras, acopio patrimonializado por China. El país asiático no solo controla buena parte de la extracción de dichos minerales sino que dispone también de las líneas de distribución y la propia cultura productiva de sus derivados: se trata de componentes imprescindibles para la fabricación de dispositivos tecnológicos, básicos y complejos, de tipo telemático, para la automoción y para la gama de derivados de la denominada inteligencia artificial al completo. Tanta es su importancia que cabría hablar ya más que de una transición energética, de una “transición extractiva”, como la definió Mar Hidalgo.

Por otra parte, avanza la idea de asociar pequeños reactores nucleares a importantes centros de datos, que se han revelado como los grandes consumidores de energía, agua y electricidad, lo cual permitió a un ponente-portavoz de la compañía eléctrica Iberdrola sacar pecho y proseguir su dilema de amor-odio con las energías renovables. Asimismo, se aventaron las políticas de precios y rebatió la condición de las compañías electro-nucleares como verdadero poder político fáctico, habida cuenta de los gravámenes fiscales que el ponente dijo afrontar.

En la segunda mesa temática, versada hacia el análisis de la realidad de Iberoamérica desde la perspectiva de su inserción en la nueva competición global, cuyos relatores fueron la analista Rocío de los Reyes y el teniente coronel Francisco Márquez, planearon los efectos de las nuevas pulsiones expansivas, explícitas en la Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense emitida en septiembre de 2025. Según su texto, Estados Unidos se propone finalizar la era globalista e, invocando su soberanía, se arroga la tutela del hemisferio Occidental, que incluye los tres ámbitos, Norte, Centro y Sur del bicontinente americano; tal hegemonismo, como han destacado los medios de comunicación de todo el mundo, adquirió sus expresiones más evidentes el 3 de enero de 2026, con el secuestro a mano armada del presidente venezolano, Nicolás Maduro y las amenazas vertidas por Donald Trump hacia Groenlandia, administrada por Dinamarca, país miembro de la OTAN, así como hacia Canadá y México a través de punitivas políticas arancelarias y hacia Cuba, con amagos incluso de invasión militar contra el país caribeño.

No se ocultaba que estas pulsiones implican el retorno a la geopolítica de las zonas de influencia, que se creían desaparecidas durante la globalización posterior a la Guerra Fría y que históricamente causaron efectos muy dañinos y luctuosos derivados de las conflictivas rivalidades de las interacciones interestatales.

Europa, ¿árbitro entre superpotencias?

En cuanto a la tercera mesa temática, planteaba el debate sobre El futuro del vínculo euroatlántico, entre Estados Unidos y Europa, bajo el epígrafe ¿crisis o adaptación? Tras la exposición sistematizada del coordinador y relator, coronel Juan Carlos Castilla, los debates se solapaban en ocasiones entre foros distintos pero de trasuntos recurrentes de los cuales afloró la conciencia de numerosos diferendos de percepción entre los miembros europeos de la OTAN y el hegemón norteamericano. No obstante, algunos intervinientes, como el embajador Colomina y la ex ministra Ana de Palacio, se mostraban a favor de mantener el vínculo fundamentando su carácter estructural frente a la actual coyuntura, rubricada por la errática conducta de Donald Trump; Josep Borrell, por su parte, en debates también ulteriores, proponía enjugar el desequilibrio mediante un fortalecimiento de la autonomía europea en inversiones, decisiones y capacidades encaminadas a reducir la dependencia europea respecto de Estados Unidos. La paulatina y evidente desafección del Presidente estadounidense respecto de la Alianza Atlántica ha causado importantes fricciones en el interior de la organización político-militar y, también, a escala continental europea.

Al calor de los debates, halló eco la hipótesis según la cual el desenganche progresivo de Estados Unidos de la OTAN permitiría postular para Europa una tarea de nuevo cuño, consistente en el arbitraje europeo activo entre la superpotencia norteamericana y China, como factor de intermediación versado a impedir un conflicto bélico abierto entre ambas superpotencias, como preludian el regreso de las acciones unilaterales, las guerras de agresión preventivas, las zonas de influencia y las políticas de bloques, más la diplomacia secreta, todas ellas componentes desencadenantes de las dos guerras mundiales y las principales contiendas conocidas.

Para satisfacer este cometido arbitral se señaló que Europa puede movilizar eficazmente su situación y ascendiente geopolítico, diplomático, económico, cultural, militar e institucional; ello facilitaría sobremanera las tareas arbitrales continentales, hoy ceñidas a laudos bilaterales de signo económico o financiero que atajan únicamente meros contenciosos de esta naturaleza. Precedentes históricos de tal arbitraje los hubo, como el instado por el Papado en el Tratado de Tordesillas, de 1494, entre las potencias navales de entonces, Portugal y España. Del mismo modo, el Derecho de Gentes, precursor del Derecho Internacional y prefigurado por la Escuela de Salamanca, tuvo origen europeo y su cuna en España, a la sazón superpotencia continental europea. El arbitraje activo europeo se adapta a la vocación pacifista de la opinión pública española así como a los postulados de paz, multilateralismo y respeto al Derecho Internacional enunciados por la ministra Margarita Robles como troncales en las políticas exterior y de Defensa españolas.

En la misma fase propositiva y en el ámbito de esta mesa temática, surgió la propuesta de trasladar al continente europeo la sede de la Organización de Naciones Unidas, innovada con la extensamente anhelada supresión del derecho de veto de las grandes potencias, veto explicable en la inmediata posguerra mundial pero carente ya de sentido en un contexto de multilateralismo como el vigente. La posible capitalidad de Madrid como futura sede de la Organización de Naciones Unidas innovada surgió asimismo en el curso de los debates. El intangible de la hospitalidad española, heredero de las tres culturas cristiana, islámica y hebrea, que ha convertido a España en una superpotencia turística, coadyuvaría asimismo en la propuesta arbitral enunciada.

Océanos en disputa

Una cuarta mesa abordó el tema de Los océanos como espacio de competición estratégica, con especial hincapié en el Ártico. En el curso de la exposición por su relator, el capitán de Fragata Federico Aznar, analista principal del IEEE, se subrayó el desarrollo de la globalización por el mar, por donde discurren los principales desequilibrios y alteraciones del orden mundial.

Asia posee 9 de los diez principales puertos del mundo, según dijo. El undécimo sería el de Rotterdam, en Países Bajos. Cables submarinos y flujos marítimos convergen en determinados enclaves, con pronunciados estrangulamientos como los Estrechos de Malaca, Ormuz, -hoy en disputa irano-estadounidense-, Bab el Mandeb, el Bósforo, los canales de Suez y Panamá. El canal panameño, permanece controlado por Estados Unidos, que domina sus dos facies, al Pacífico y al Atlántico, pero que implica el cierre del acceso atlántico a China, entre otros aspectos. Se destacó la ausencia de rúbrica tanto estadounidense como turca del llamado Unclos, la ley del Mar.

Problema añadido implica el propósito de imponer peajes al tránsito naval, señaladamente comercial, en Malaca y Ormuz –inexpugnable militarmente si la misma potencia beligerante no controla ambas orillas-. En cuanto al comprobado deshielo bimensual del Ártico, el carácter ya viario de este océano puede permitir una activación del tráfico comercial euroasiático por esta ruta, de especial interés para el comercio exportador chino. Se destacó igualmente la importancia de la minería en los fondos marinos, así como el poderío naval emergente de China, ya dotada al parecer de más buques que Estados Unidos, pero con menores capacidades.

Alegatos de más capacidades

Dentro de la tercera jornada, una quinta mesa temática trató sobre El rearme y la disponibilidad desde la perspectiva de la transformación de la industria europea de Defensa. Algunos expertos informaron del décalage existente entre la producción propiamente europea y la estadounidense, la rusa y la china. Alegatos en demanda de mayores inversiones estatales se sucedieron al respecto, si bien quedó constancia del rechazo social generalizado a tales incrementos, rechazo que algunos ponentes achacaron a la escasa conciencia de defensa existente. Salieron a colación las implicaciones que los anhelos de paz ambiental hoy vigentes implican sobre la competitividad de la industria de Defensa, cuya implementación frente a aquella propusieron distintos intervinientes.

A propósito de Los conflictos interconectados, Ucrania, Oriente Medio y la competencia sistémica, abordados desde una perspectiva dual, casual o realista, según su relator, el coronel Pedro Sánchez Herráez, afloraron numerosas contradicciones, casuales o no, de muy compleja enjundia. Se apuntó a la guerra preventiva como hilo conductor que preside el desencadenamiento de numerosos conflictos bélicos, como el de Ucrania o Irán, contiendas habitualmente precedidas por guerras ideológicas, que cristalizan en comportamientos fóbicos como la rusofobia, la sinofobia, la iranofobia o la yanquifobia, consideradas por el relator no erradicables del panorama, así como tampoco admitió como erradicable la toxicidad de las guerras preventivas, lo cual parece determinar la inevitabilidad de la guerra.

El Sahel, un gigante demográfico en erupción

La extrema pobreza que sufren los pueblos del Sahel, cuyos moradores, mayoritariamente jóvenes, languidecen existencialmente sin futuro alguno y desprovistos de recursos pero que tienen acceso a la televisión europea, determina una proclividad al encuadramiento juvenil en formaciones armadas generalmente de cuño islamista radical. Estas se muestran cada vez más poderosas en el área saheliana, señaló el relator. “Son las mismas que les aseguran un salario mensual, un vehículo y un fusil ametrallador, que satisfacen sus anhelos de identidad social a cambio de protagonizar acciones hostiles”, en ocasiones terroristas, contra comunidades cristianas como en la región nigeriana de Sokoto. Hasta 14 Estados africanos han prescindido al completo del comercio con Europa. Nigeria cuenta ya con 240 millones de habitantes y su población sigue creciendo exponencialmente, con salarios medios de 44 euros mensuales.

La velada vespertina del segundo día de las II Jornadas de Geopolítica se sustanció en una sesión especial, en formato de mesa redonda, sobre Europa ante la competencia global, con miras orientadas a analizar aspectos industriales, securitarios y de autonomía estratégica a escala continental. El coloquio, moderado por el general Víctor Bados, contó con la participación del Alto Comisario de la UE para las Relaciones Exteriores Josep Borell, la exministra Ana de Palacio y del embajador Javier Colomina. De sus intervenciones derivó la convicción compartida en la supuesta imprescindibilidad para Europa del vínculo con Estados Unidos, vínculo que Estados Unidos, por su parte, a través de la deriva al respecto de su Presidente, parece considerar prescindible.

Todos insistieron en la necesidad de incrementar las capacidades en armas y dispositivos, si bien Josep Borrell troqueló tales inversiones en clave de autonomía estratégica europea, cuestionada matizadamente por los otros dos contertulios. Se pronunciaron por la adquisición de conciencia social sobre la Defensa y De Palacio y Colomina acentuaron lo que consideran riesgos procedentes de China y el Sahel, que se ciernen sobre el continente europeo. Por su parte Josep Borrell hizo referencia al carácter “muy manipulable de la amenaza de los flujos migratorios” procedentes del corazón del continente africano. El exrepresentante de la Política Exterior continental criticó la impotencia de Europa a la hora de “tocar una coma del Tratado preferencial con Israel” y denunció la proscripción a la que considera sometida Francesca Albanese, Relatora Especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos.

En el capítulo de conclusiones, la consumada superpotencialidad de China; la conciencia de declive y repliegue hemisférico de Estados Unidos; la endeblez de Europa, así como la demanda de unidad política, más las guerras híbridas en zona gris, como panorama a la vista durante los próximos años, fueron perfilados por relatores e intervinientes civiles y militares presentes en las Jornadas. Tras realizar una síntesis de tareas con miras a la identificación de líneas de trabajo ulterior, se dio paso a una conferencia de Prensa y a la clausura institucional, a cargo del general Bados. El director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, inserto en el CESEDEN que preside el teniente general Miguel Ballenilla, mostró su agradecimiento a los asistentes al igual que al coronel Juan Carlos Castilla y el teniente coronel Francisco Márquez y a su equipo, encargados del diseño y la organización del evento.

Por otra parte, resaltó su satisfacción por ubicar las Jornadas en línea con el propósito de generar un espacio estable y creativo de pensamiento geopolítico en España, divulgador de la cultura de Defensa, compromiso intelectual en el que el IEEE se encuentra, dijo, profundamente concernido.

 


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