El secretario general de CCOO ha participado en Los Desayunos de RTVE y la Agencia EFE, donde ha destacado que la conversación pública del país ha pivotado en torno a las cosas que le preocupan a la gente y que determinan la vida de la gente. “Son los salarios, la vivienda, las pensiones”
“Hay un interés sindical máximo en que la gente se sienta apelada por la movilización”. Con esta frase, Unai Sordo, enmarcaba los objetivos generales de la huelga general del 11 de noviembre, durante Los Desayunos de RTVE y la Agencia EFE.
Sordo ha señalado que existe una expresión de indignación en la calle “contra los mismos partidos que votaron en contra de la reducción de la jornada laboral”. “CCOO sitúa desde hace años que las políticas de vivienda en España apelan al conjunto de las administraciones públicas, al Gobierno de la Nación, a las comunidades autónomas, que son las principales competentes y que están bloqueando el desarrollo de la Ley de Vivienda”, aseveró el secretario general.
Por eso, ha insistido en que es necesario un gran parque de vivienda a precio protegido la próxima década”, pero también hay que hablar de convenios, de precios y de los problemas de la gente. “Que nadie se equivoque, hay un interés en que la gente se sienta apelada por la huelga”, afirmó.
Comisiones Obreras, explicó Sordo, está “a la altura de las circunstancias” ante la movilización social. “La conversación pública del país ha pivotado en torno a las cosas que le preocupan a la gente y que determinan la vida de la gente, que son los salarios, que son la vivienda, que son las pensiones, que son los servicios públicos, en definitiva, que es el bienestar”, resaltó.
En cuanto a la oportunidad y el éxito de la movilización y la proximidad de la campaña electoral, Sordo dejó claro que “es una función de las organizaciones sindicales tratar de situar en la conversación pública”.
“Aspiramos a que haya un paro laboral importante, que sitúe enormes movilizaciones sociales en nuestro país lo más transversales posibles” para cumplir con la serie de demandas de las organizaciones convocantes, sobre vivienda, salarios y precios. “Tiene que cambiar el sentido común de país sobre cómo abordar el problema de la vivienda y otros problemas de la gente trabajadora”.
“Hay generaciones que sienten un malestar profundo que quizás no tiene solo que ver con las condiciones de materiales de vida en la que en la que están no, sino sobre todo con la pérdida de expectativas de vida”, reflexionó el secretario general.





