En estos días, entre la manifestación y la investidura fallida, el patriotismo de las derechas ha ocupado los focos mediáticos. Agitando banderas, constitucionales, y otras que no lo son, apelando a la patria y a los supuestos desprecios que recibe de otros y otras, insultando a toda la izquierda, a los nacionalistas, y sobre todo, al que consideran un traidor, es decir, al presidente, en funciones, del Gobierno, descubrimos una noticia que casi pasa desapercibida, y que cuando te la lees te das cuenta que en este país hay otro patriotismo, y en este caso, el que se basa en las personas, en la lucha por las discriminaciones y por la igualdad. Es un patriotismo del día a día, del trabajo, de las políticas sociales, de las sentencias que rectifican errores o decisiones no afortunadas, y que intenta hacer la vida mejor a las personas de este país, y de las que vienen al mismo a trabajar y vivir, y a darnos tanto de todo.