Hoy 4 de mayo, el diario El País cumple cincuenta años. También los cumplirán sus lectores, el medio millón de españoles y españolas pertenecientes a dos generaciones de demócratas y progresistas, que ha seguido leyéndolo desde entonces junto con gentes provectas y jóvenes instruidos. Y lo han hecho fielmente, pese a los disgustos provocados por lo que se interpretaba, en ocasiones, como avatares adversos en su línea editorial, menos frecuentes de lo que parece, pese a lo abrupto de algunos de sus cambios en fechas no demasiado lejanas. Su Dirección, Redacción, Secretaría, sus Talleres, sus secciones de Publicidad, Recursos Humanos, sus Comités de Empresa y su sección sindical de Comisiones Obreras… más todos los componentes que configuran un periódico, pertenecientes a un organismo vivo, han mostrado fases de crecimiento, desarrollo, crisis y consunción a lo largo de estas cinco décadas. Pero, en conjunto, ha logrado rehacerse al modo de un ave fénix mediática con capacidad de adaptación a grandes cambios sobrevenidos en la escena política, económica, comercial, financiera, cultural y, señaladamente, tecnológica de nuestro país y del mundo.