Odio el odio (Y II)
Es esta aguda conciencia de mi individualidad, la que me hace advertir que yo soy yo y, cuanta pena, persecución y muerte, cuanta para este “Yo”. Para mí “la muerte es el enemigo”, el esencial enemigo, puesto que la muerte destruirá, exterminará, anulará mi individualidad, mi “Yo”. Los que es difícil de comprender y sentir para algunos (Putin entre otros) es que los seres humanos en su totalidad, e incluso el pollo, el cerdo y la liebre salpicada de rocío, cada uno de ellos tienen un preciso y similar “Yo”, con los mismos sentimientos de placer y dolor personales, con la misma conciencia temerosa de la muerte, que es quien destruye ese “Yo” único.
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