Vikingos. Su mundo. IV
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Týr, de quien Snorri Sturluson (ˈsn̥ɔrɪ ˈstʰʏrtl̥ʏsɔn/ fue jurista, escaldo, historiador, y escritor islandés) dice que era otro hijo de Odín, pero que otras fuentes afirman que descendía de los gigantes, es uno de los dioses más antiguos, con raíces que se remontan a la prehistoria germánica, Era célebre por su valor y coraje, aunque tenemos pocos detalles concretos y, su culto era popular (si juzgamos por los topónimos). Como otros grandes dioses, ha dado nombre en inglés, a un día de la semana. Tras el domingo y el lunes (Monday ‘día de la Luna’), el día de Týr (Tuesday) viene antes que el día de su “padre”, Odín (‘día de Woden’, o Wednesday) y los días de Thor (Thursday) y Freyr (Friday). La semana terminaba con un día que, en inglés, recibe el nombre de un dios romano, Saturno (Saturday), pero que en leguas escandinavas, sigue siendo “lördag”, derivado del nórdico antiguo, para un manantial de aguas termales o, en otras palabras, el día el baño, una adorable ventana que nos permite vislumbrar, los hábitos de higiene de los vikingos.
Y, por último, nos encontramos con Loki, uno de los seres más recurrentes en las narraciones mitológicas y, a la vez, uno de los más misteriosos. Su madre era Laufey y, no podemos afirmar con seguridad, que Loki sea un dios. Algunos lo ven como un semidios y un bromista, una figura clásica, con paralelos en muchas otras culturas, pero es posible que este tipo de nomenclatura, no nos ayude a entenderlo, desde la perspectiva de los propios vikingos. Loki cambia de forma, aparece como un pez, un pájaro o un insecto, a su antojo. Con la giganta Angrboda engendró monstruos, entre ellos el lobo Fenrir; la Serpiente de Migdard y, a Hel, que guarda a los muertos. Convertido en una yegua, dio luz a Sleipnir, el caballo de Odín (un acto auténticamente perverso e inquietante, para la mente nórdica). En las muchas historias que se cuentan sobre él, causa interminables problemas a los dioses y mete cizaña entre los gigantes, para luego resolver él mismo, la mayoría de los problemas que ha creado. Es apuesto y divertido, ladino y maligno, todo a la vez. Fue Loki quien cortó a Síf el pelo y quien, luego, hizo un trato con los enanos, para que le confeccionaran una cabellera nueva que brillara como el oro y, que le creciera de la cabeza; además, también, mantuvo una aventura amorosa con ella, para irritación de Thor. Después de haber provocado la muerte de Baldr, Loki será, al fin, atado con las entrañas de su propio hijo, mientras una serpiente deja caer veneno en su cara para siempre, hasta el Ragnarök, cuando se romperán todas las cadenas. En esa batalla final, él gobernará el barco de los muertos contra los dioses.
Muchos de estos dioses tuvieron hijos, con gigantes o con sus esposas y, a menudo, dieron lugar a combinaciones tan diversas, que la estructura familiar resultante, es verdaderamente compleja. Hay otras muchas deidades, que sólo se mencionan un o dos veces en las sagas. Una lista poética de “ásynjur”, las diosas, es la única fuente de que se dispone, para algunas de ellas. Algunas de ellas eran probablemente reliquias, ya en tiempo de los vikingos, incluso entonces, ya poco más que nombres.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.