Una boda masónica en Guayaquil en 1909
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En distintos artículos nos hemos referido a los matrimonios masónicos, o más bien, a los reconocimientos conyugales en Masonería, así como a las críticas de la Iglesia a las concepciones que pensaba defendía la orden sobre el matrimonio civil y el divorcio. Pues bien, hoy queremos ilustrar un reconocimiento conyugal o matrimonio masónico a través de una ceremonia que tuvo lugar en Guayaquil (Ecuador) en 1909.
El matrimonio unió al coronel y visitador fiscal, Alamiro Plaza y a Rosa Elvira Bodero. La ceremonia civil tuvo lugar en la casa del jefe político Eduardo López. Sirvieron de testigos los señores Dr. Bartolomé Huerta, rector de la Universidad; Dr. Pablo Domingo Terán Tazo, Sr. Julio O. Concha y Guillermo Bodero Rodríguez.
La ceremonia masónica tuvo lugar entre las cuatro y las seis de la tarde de ese mismo día en el templo de la logia “Filantrópica de Guayas”. Los contrayentes debían ser importantes socialmente, y el esposo destacado miembro de la Masonería ecuatoriana porque para solemnizar el acto se verificó la instalación del Capítulo de Masonería del Ecuador, compuesto de un nutrido grupo de logias: “Unión Universal”, número 9, «Alianza y Firmeza», número 7, «Libertad y Fraternidad», número 6, el Soberano Capítulo de Caballeros Príncipes Rosa Cruz; y «Regeneración Ecuatoriana», número 16, con todo su personal de dignidades y oficiales. Además, como toda boda masónica se permitió la entrada de invitados profanos, es decir, no masones.
Los padrinos fueron el venerable maestro de la logia “Filantrópica de Guayas”, caballero príncipe Rosa Cruz, el doctor Manuel Tama y Leonor Caamaño de López.
“Al principiarse el acto masónico, el Caballero Príncipe Rosa Cruz, Grado 18, Alamiro Plaza, presidente del Soberano Capítulo y fundador de las Logias del Rito Escocés en el Ecuador, pronunció un conceptuoso, discurso alusivo al acto, y terminó con la presentación de su esposa, señora doña Rosa Elvira Bodero, poniéndola bajo la protección de la masonería de Guaya.
Al terminar el acto, el Caballero Príncipe Rosa Cruz, Grado 18, Pax Maestre, la logia «Unión Universal», número 9, señor César D. Villavicencio, pronunció un elocuente discurso enalteciendo los méritos de los esposos Plaza. Enseguida el Caballero Príncipe Rosa Cruz, Grado 19; presidente del Consejo de Príncipes de Jerusalém, «Libertad y Fraternidad», número 6, Sr. Dr. Pablo Domingo Terán Lazcano hizo uso de la palabra para obsequiar a la novia en nombre de la Logia con un collar de perlas y un lindo «bouquet» de flores naturales; adornado con la acacia simbólica".
Al terminar el acto se pasó el que en Masonería se llama “saco o tronco de beneficencia” entre los asistentes. El encargado del mismo, es decir, el hermano hospitalario, por indicación de la novia, ordenó que fuera entregado a una señorita pobre que se encontraba muy enferma.
Después se procedió al banquete nupcial.
Hemos trabajado con el número del 27 de agosto de 1909 de Las Dominicales del Libre Pensamiento.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.