Léon Gambetta
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Léon Gambetta (1838-1882) fue un político francés republicano fundamental de la primera época de la Tercera República.
Gambetta era de origen italiano, ya que sus padres eran emigrantes que procedían de Génova. En realidad, no fue ciudadano francés hasta su mayoría de edad en 1859. Al perder un ojo en un accidente sus padres creyeron conveniente enviarlo al seminario para que siguiera una carrera eclesiástica, pero, como es de suponer no lo hizo, y terminó ingresando en el liceo de Cahors, su localidad natal. Estudió derecho en París, y comenzó su carrera de abogado y periodista.
Su momento clave fue en noviembre de 1868, en el Segundo Imperio, cuando actuó como abogado de un periodista republicano acusado de haber realizado una suscripción pública en su periódico para erigir una estatua a Baudin, diputado de la Segunda República, muerto en diciembre de 1851 en una barricada. En el juicio dio un encendido discurso contra el Segundo Imperio, al que siempre fustigó.
Al año siguiente, participó en las elecciones generales, presentándose por una circunscripción del Departamento del Sena, contra Carnot, y por la de Marsella contra Ferdinand Lesseps. Fue elegido por ambos distritos, el marsellés, y por la circunscripción de París-Belleville. Gambetta elaboró un programa radical, el “Programa de Belleville” donde defendía el establecimiento del sufragio universal, la supresión de los títulos nobiliarios, la elección de los funcionarios, la supresión del ejército permanente, la separación entre la Iglesia y el Estado, la abolición de los monopolios, y una política de reformas económica y sociales. En ese mismo año fundaría La Revue Politique.
Cuando estalló la guerra contra Prusia, Gambetta comenzó optando por una posición ambivalente. Si, por un lado, censuró en un discurso pronunciado el 15 de julio de 1870, que se hubiera declarado con tanta facilidad la guerra, cuando ésta efectivamente comenzó votó a favor de los créditos de guerra solicitados por el gobierno, y considerando que se trataba de una guerra nacional. Desde entonces fue un infatigable defensor de seguir la guerra.
Ante las primeras derrotas, a principios de agosto, firmó junto a Jules Favre, la demanda para que se constituyera un gobierno elegido por la Asamblea con el fin de rechazar la invasión prusiana, animando, además, al pueblo a continuar la lucha. Es más, en la segunda quincena de agosto se significó en demandar medidas contundentes para rechazar al enemigo.
Tras la derrota de Sedán estuvo en la proclamación de la República con Favre y en la defensa de París. Fue elegido ministro del Interior y de la Guerra en el Gobierno de la Defensa Nacional, cargo en el que estuvo entre el 4 de septiembre y el 6 de febrero de 1871. El 7 de octubre abandonó el París sitiado, y lo hizo, por ello, en globo, para reunirse con los ministros reunidos en Tours, intentando proseguir la guerra porque estaba convencido de la victoria, pensando en las sublevaciones acontecidas en la Revolución francesa, que habían movilizado a las masas para combatir a los invasores, pero la situación no era, lógicamente, la misma. La derrota total llegó enseguida, con la capitulación de Metz.
Con el enemigo acercándose a Tours, el gobierno pasó a Burdeos. Favre firmó un armisticio con Bismarck, pero nuestro protagonista no aceptó las condiciones de paz y llamó a reemprender la lucha. Dejó de ser ministro de la Guerra, aunque conservó la cartera de Interior. En las elecciones generales del 6 de febrero sería elegido diputado por nueve departamentos. Siguió negándose a la paz, y protestó por la cesión de Alsacia y Lorena. Tuvo que abandonar la Asamblea, cruzando la frontera española para residir durante unos meses en San Sebastián. Al ser reelegido en julio de 1871 apoyó a Thiers frente a los monárquicos, convirtiéndose en el líder de la izquierda republicana. Gambetta hizo mucho porque la República terminara por asentarse, especialmente a través de la campaña que realizó por la misma en los numerosos viajes que emprendió por toda Francia. En noviembre crearía el periódico La République Française.
En el mes de abril de 1872 se destacó en la cámara con un discurso a favor de que Francia se implicase en el colonialismo porque, en su opinión, el país necesitaba colonias con el fin de ser considerada una de las grandes potencias del mundo, especialmente después una derrota como la que se había producido ante Alemania.
Gambetta fue el líder de la Unión Republicana, luchando contra los intentos de restaurar la monarquía en los primeros momentos de la III República. Fue un decidido miembro del denominado grupo de los “legalistas”, es decir, de aquellos que eran partidarios de que la República francesa tuviera leyes fundamentales. Debemos tener en cuenta que el nuevo régimen político nunca tuvo una Constitución como tal. Precisamente, trabajó para que la izquierda aceptara las Leyes Constitucionales de 1875.
Gambetta se fue moderando, alejándose de la izquierda radical y acercándose a Thiers, que había perdido la mayoría frente a los monárquicos.
Fue presidente de la Asamblea Nacional entre 1879 y 1881. Fue elegido jefe de Gobierno y ministro de Asuntos Exteriores en noviembre de 1881, pero duró muy poco en el cargo, hasta el 30 de enero de 1882. Fallecería el último día de dicho año, como consecuencia de las complicaciones surgidas a raíz de un accidente de caza.
Gambetta fue masón, y se destacó siempre por su republicanismo, su creencia en la democracia, su anticlericalismo y su decidida defensa del colonialismo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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