El átomo. El cristianismo primitivo medieval. V
Nos queda por ver un desacuerdo, a la vez muy particular y muy importante – para algunos el más importante – que separa a los cristianos de los atomistas. No referimos al problema de la Eucaristía. Podemos precisar de qué problema se trata citando, para empezar, lo que dice el Evangelio: “Mientras comían, Jesús cogió un trozo de pan y, después de dar las gracias, lo partió y se los dio, diciendo: ‘Tomad; este es mi cuerpo’. Cogiendo luego una copa y, después de darles las gracias se las dio y, todos bebieron de ella. Y les dijo. Y les dijo: ‘Esta es mi sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por muchos”. “Cogió luego un trozo de pan y, después de darles las gracias, lo partió y se los dio, diciendo: ‘Este es mi cuerpo, que os es dado a vosotros; haced esto en memoria mía’. Y tomó la copa después de la cena diciendo: ‘Esta copa es la nueva alianza en mi sangre, derramada por vosotros”.
- Publicado en Tribuna Libre