Lo he comentado en anteriores artículos. No comprendo la falta de coherencia y los continuos saltos de guion del PP, en sus ataques y réplicas al PSOE. Parece como si hubiera diversos asesores, técnicos y políticos, trabajando en salas separadas sin contacto entre todos ellos. Es que, sino no se comprenden los errores, fallos y contradicciones en muchos de sus candidatos, pero muy especialmente por parte de Núñez Feijóo.
Y como era esperable, los primeros pasos dados por los gobiernos de coalición PP-VOX, están proporcionando munición de máxima relevancia, a Pedro Sánchez. Ver como se reducen ayudas a colectivos en dificultades, o se cortan subvenciones a medios de comunicación insumisos, e incluso se llega a resucitar la censura, da para poder emprender una campaña con múltiples ejemplos de lo que podría pasar, caso de que PP y VOX llegasen a sumar para formar gobierno.
No es que se use la técnica del miedo al lobo, es que el lobo existe y muestra su ferocidad en todos los ayuntamientos y CCAA donde gobierna el PP. No hay que inventar nada ni hacer creer en teorías, es que la realidad supera lo imaginable. Y la realidad es tan cruda que amplios colectivos de votantes tienen que reflexionar mucho sobre su voto y convertirlo en el mejor remedio para evitar los daños posibles.
La expectativa sobre el resultado va cambiando a medida que avanza el calendario y se van conociendo más y más casos de malas prácticas, corrupción y otros desmanes protagonizados por cargos electos municipales y autonómicos. Desde hace años, sigo atentamente los casos que afectan al PP, a lo largo y ancho del país, y no pasa semana en que no salga alguno, en algún lugar, más o menos conocido.
Y claro, querer acusar al PSOE, de los más terribles casos, contrasta con la realidad pasada, pero también con la presente. Solo falta mirar los titulares de varios medios de comunicación serios para comprobar el grado de descontrol y falta de seriedad por parte del PP. Ante esta situación lo mejor sería callar, pero hay quien considera que la gente no tiene memoria o la tiene tan selectiva que solo lee los titulares propios y rechaza los contrarios.
Cierto que esto pasa en determinadas ocasiones, pero no siempre. Y produce auténtica indignación escuchar a Miguel Tellado o Ester Muñoz, acusando a diestro y siniestro sin aceptar ninguna responsabilidad propia. No sé, pero vuelvo al principio. He seguido y he participado en todas las elecciones generales, desde las primeras, y nunca había visto un cambio de tendencia tan fuerte y espectacular como en éstas.
Hay ganas de participar y hay ganas de parar lo que viene. Y se hace tan evidente el retroceso en todos los derechos que los resultados pueden ser mucho más abultados de los pronosticados por algunos medios de comunicación serios. No entro en valorar encuestas, hechas por encargo, con órdenes de modificar resultados, para que sean a gusto del consumidor que las paga.
Estoy convencido de la remontada, porque la estoy comprobando en mi día a día, en Cataluña, pero con información sobre otros territorios del Estado. Y unas elecciones siempre se ganan por méritos propios, pero también tiene gran relevancia, los errores de los contrarios. Ahora y aquí son inmensos los del PP, arrastrado por VOX. Tiempo al tiempo.





