“El cemento” de Gladkov, según Julián Zugazagoitia
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Julián Zugazagoitia fue un gran conocedor de la literatura rusa por lo que sus reseñas tenían un gran valor en su momento y también hoy en día, especialmente, si se trata de novelas que no son tan conocidas.
En febrero de 1929 publicó la reseña de la novela de Fiódor Gladkov, El cemento, que prologó en España Julio Álvarez del Vayo en la editorial Cénit.
Como explicaba Zugazagoitia la novela rusa experimentó un enorme auge al calor de la Revolución. Sin lugar a duda los occidentales sintieron una gran curiosidad por lo que pasaba en Rusia, y hasta pasión, eso sí, tanto favorable como adversa. La cuestión era interrogarse sobre que parte correspondía la literatura en la Revolución. Los lectores empezaron a reclamar obras de Chejov, Korolenko, Dostoiewsky, Tolstói, Gorki, Andreiev, Krupin y otros mucho. Y los editores no se retrasaron en complacer esa demanda. El interés se multiplicó cuando empezaron a llegar novelas que aludían a episodios de la Revolución de Octubre. Pues bien, la última que había llegado era El cemento de Gladkov, con prólogo de Álvarez del Vayo, que Zugazagoitia consideraba un “gran informador ruso”. Efectivamente, en realidad, ambos socialistas españoles fueron los que más conocían Rusia, aunque Zugazagoitia más en el plano literario.
Por nuestra parte, comentamos que Fiódor Gladkov se unió al comunismo en 1904. Al año siguiente en Tiflis (Tiblisi) fue arrestado por sus actividades revolucionarias, siendo sentenciado a tres años de exilio. Después desarrolló una importante carrera literaria en la Rusia estalinista, destacando su labor como editor del diario Krásnoie Chernomórie, su labor como secretario de la revista Novi Mir, su trabajo como corresponsal de Izvestia y, sobre todo, al frente del Instituto de Literatura Maksim Gorki en la segunda mitad de los años cuarenta. Recibió el premio Stalin a finales de los cuarenta por la publicación de la narración autobiográfica, Un cuento de la niñez. Gladkov fue un ejemplo del realismo socialista en la literatura, y fue condecorado en distintas ocasiones. Moriría en Moscú en 1948.
La obra reseñada por Zugazagoitia fue también comentada por el destacado escritor, periodista y política marxista peruano, José Carlos Mariatégui, apareciendo en distintas publicaciones, en dos partes. Hoy se puede encontrar la novela en la edición española original en librerías de viejo y en la red. Pero también contamos con una edición actual de Templando el Acero, la editorial obrera, marxista-leninista.
Para Zugazagoitia la novela de Gladkov era la de las mejores de las últimas traducidas al castellano, compitiendo con la de Fedin, Las ciudades y los años. Recomendaba vivamente ambas y animaba a los lectores a hacerse con ellas. Serían lecturas “proletarias”, pero sin perder la categoría de obras literarias. La Revolución los había descubierto y los había lanzado a una circulación internacional.
Gladkov sería un discípulo de Gorki, como lo afirmaría el propio prologuista pero Zugazagoitia confesaba que lo estaba meditando, y así lo confesaba en la reseña. Ciertamente, establecía una correlación entre La madre y El cemento, sin demérito para la segunda. Pero no era un secuaz sino que tenía su propia personalidad, es decir, que proyectaba claridad propia.
Zugazagoitia seguía haciendo un resumen de la obra comentándola. Interesante es la pregunta que se hace sobre si el escritor ruso era imparcial, pero, evidentemente, tenía “sus fueros”. Pero si no inventase no sería novelista. La obra, en todo caso, era un documento vivo, un documento apasionante que valía para conocer Rusia, bastante más que muchos libros con pretensiones informativas.
Sin duda, las reseñas de Julián Zugazagoitia son en sí tesoros literarios y demuestran su intenso humanismo.
La reseña salió en el número del 24 de febrero de 1929 de El Socialista (número 6254).
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
