En distintas ocasiones hemos estudiado distintos aspectos del programa político del PSOE, aprobado en 1888, en su primer Congreso. Hoy queremos insistir, y en la parte económica del mismo:
-Jornada legal de ocho horas para adultos y prohibición del trabajo de los niños menores de 14 años y reducción de la jornada a seis horas para los trabajadores entre 14 y 18 años.
-Salario mínimo legal, determinado anualmente por una Comisión estadística obrera, con arreglo a los artículos de primera necesidad. Salario igual para trabajadores de ambos sexos. -Descanso semanal o prohibición de trabajar más de seis días por cada siete.
-Prohibición del trabajo femenino cuando fuese poco higiénico o “contrario a las buenas costumbres”.
-Creación de comisiones de vigilancia elegidas por los obreros para inspeccionar las viviendas y los centros de producción.
-Protección para las cajas de socorros y pensiones a los inválidos del trabajo. -Reglamentación del trabajo en las prisiones.
-Creación de escuelas profesionales y de primera y segunda enseñanza, gratuitas y laicas.
-Responsabilidad patronal en los accidentes de trabajo, con fianza metálica depositada por el industrial en las cajas de las sociedades obreras, y proporcional al número de trabajadores empleados y a los peligros que representase la industria.
-Reforma de las leyes de inquilinato y desahucio y de todas aquellas que tendiesen directamente a lesionar los intereses de la clase trabajadora.
-Anulación de todos los contratos enajenando la propiedad pública (ferrocarriles, minas, arsenales, etc.) y explotación de todos los talleres del Estado por las sociedades obreras.
-Abolición de todos los impuestos indirectos y transformación de los directos en un impuesto progresivo sobre las rentas o beneficios mayores a tres mil pesetas.
Hemos trabajado con el número 189 del 18 de octubre de 1889 de El Socialista.





