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El Cónclave del año 1922


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El papa Benedicto XV falleció el 22 de enero de 1922. No más de once días después se reunió el Cónclave, es decir, el 2 de febrero. Sesenta cardenales tenían derecho al voto, pero solamente asistieron cincuenta y tres. El plazo fue corto, como vemos. En ese sentido, el nuevo papa decidiría al poco de ser elegido que para el futuro había que dejar más tiempo entre el fallecimiento de un pontífice y la celebración del Cónclave porque, precisamente, tres de los no asistentes, no pudieron estar presentes porque llegaron tarde. A pesar de los avances de los medios de comunicación no era tan fácil a comienzos de los años veinte presentarse en Roma en pocos días, especialmente si se viajaba desde fuera del continente europeo. Los otros no asistieron por fallecimiento como el arzobispo de Toledo, Enrique Almaraz Santos, que murió, precisamente, el mismo día que el papa Benedicto, o por enfermedad. La representación española fue la tercera más importante, después de la italiana, que seguía siendo abrumadora, seguida por la francesa.

Hubo catorce votaciones hasta que salió elegido el cardenal Achille Ratti, que pasó a ser Pío XI. Eso demuestra que el Cónclave estuvo muy dividido, porque costó elegir al nuevo papa.

En el Cónclave había dos sectores, el conservador, formado por los conocidos como los “irreconciliables” o “integracionistas”. Su principal figura era el cardenal español Rafael Merry del Val, que había sido secretario de Estado con Pío X, y luego secretario del Santo Oficio con Benedicto XV. El sector más liberal o conciliador, en la línea del papa fallecido, era liderado por el cardenal camarlengo Pietro Gasparri, que era el secretario de Estado.

En el Cónclave hubo sus complicaciones. Gasparri se acercó al principio al cardenal Ratti, arzobispo de Milán y nombrado cardenal apenas ocho meses antes por el papa fallecido. Pero Ratti era el que más votos conseguía. En ese sentido, también se comprobó que ni Gasparri ni Merry del Val podían salir elegidos. Ratti se convirtió en una especie de candidato de compromiso que no se identificaba ni con los conservadores ni con los liberales. Se cuenta que el cardenal Gaetano de Lai le dijo a Ratti que se le votaría si prometía no nombrar a Gasparri como secretario de Estado. Ratti contestó que si era elegido nombraría a Gasparri para el cargo. Gasparri apoyaría a Ratti. Al final, sería secretario de Estado hasta 1930.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

 

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